My Twitter Feed

December 7, 2022

NOTICIAS FLASH:

Arima Soul. Alma afro y euskaldun. -

miércoles, noviembre 30, 2022

Lukiek. Abriendo camino. -

miércoles, noviembre 30, 2022

Doctor Deseo. La fiesta de los “maquetos”. -

miércoles, noviembre 30, 2022

Señor No. Tres décadas derrochando coherencia y actitud. -

miércoles, noviembre 30, 2022

¡García! ¿Qué es ser patriota? -

martes, noviembre 29, 2022

Antro. El subsuelo está lleno de plataformas musicales. -

martes, noviembre 29, 2022

Carlos Vermut. Mi novio es un monstruo. -

martes, noviembre 29, 2022

Zinebi Express. Bilbao en el quirófano. -

martes, noviembre 29, 2022

Yune Nogueiras. La sociedad segun Delibes. -

martes, noviembre 29, 2022

Forever Young. Eternos canallas. -

martes, noviembre 29, 2022

Hitz Politak. Juegos de palabras y dibujos. -

martes, noviembre 29, 2022

Aritz Trueba. Intimidades. -

lunes, noviembre 28, 2022

Isaac Sánchez. Memorias piadosas. -

domingo, noviembre 27, 2022

Twinterview a Inés de León. -

domingo, noviembre 27, 2022

El poder gráfico en la música, según INGE CONDE y CAROLINA QUEIPO GUTIÉRREZ. -

domingo, noviembre 27, 2022

30 años de ‘Batman: la serie animada’, según ÁNGELA ITURRIZA -

sábado, noviembre 26, 2022

Tecnología. -

sábado, noviembre 26, 2022

Escuela Superior de Tecnologías Industriales Avanzadas (ESTIA). Poniendo proa al futuro. -

sábado, noviembre 26, 2022

Moda. De la pasarela a la calle. -

sábado, noviembre 26, 2022

Reseñas AUX 118 -

sábado, noviembre 26, 2022

Vicente Villanueva. Todos somos Encarna (de Móstoles).

“Nacida para ganar” la segunda película de este cineasta valenciano residente en Madrid es una comedia tan divertida como crítica, repleta de guiños populares, situaciones delirantes y personajes muy reconocibles.

Tu segunda película es muy castiza y a la vez bastante fallera… Sí, jeje, cuando llegué a la capital me hacía mucha gracia el carácter madrileño, así que le añadí también al guión algo de mi origen. Además, es una comedia amarga, no muy al uso, con situaciones casi surrealistas pero a la vez con unos personajes que caen bien, los entiendes y con los que es fácil identificarse, como la protagonista: Encarna… de Móstoles, interpretada por Alexandra Jiménez, con quien hablando, mientras la rodábamos, nos dimos cuenta que la peli tenía elementos de cuento: incluye una maldición, ratoncitos, la bruja, su súbdita y hasta hadas madrinas…

Sí, esas Supremas, grupo pop kitsch donde los haya… Yo quería huir de la estética de barrio y las Supremas de Móstoles me hacían mucha gracia: les pedí que grabaran la banda sonora y hacer con ellas una particular “Dreamgirls”, con un rollo irónico que recuerda a Detroit y a las auténticas The Supremes… Así que, de este modo, introduje en la ficción personajes reales que se interpretan a sí mismos.

Como, también, Victoria Abril. Ella es muy abierta de mente y súper moderna, así que me dijo que sí enseguida y entendió perfectamente el tono de la película: le divirtió mucho que usáramos con humor su status de estrella. Ahora en EEUU hay muchas divas que usan su imagen para vender cremas o gimnasios, así que resultaba divertido hacer lo mismo a la española: ella, según el argumento, deja el cine porque gana más pasta en esa compañía.

Una empresa que se basa en la engañifa del negocio piramidal, ése que alguna cuñada listilla ha intentado colarnos enarbolando sus (falsas) maravillas… Parecía que ese tipo de engañabobos estaba desaparecido, pero ha vuelto con fuerza. Todo el mundo en el rodaje había conocido a alguien metido en esa historia. Es un referente muy cercano que nunca se había utilizado en el cine. Ese tipo de negocios proceden de una cultura motivacional muy americana, por eso cuando alguien de aquí cae en sus redes, se transforma como si se hubiera metido en una secta.

Sí, además, el rol de Cristina Castaño habla todo el rato empleando citas de libros de autoayuda: otra lacra actual. María Dolores es un personaje maravilloso: no para de soltarle soflamas a su propio cerebro porque cree que así va a cambiar su vida, pero va a ser que no, porque la existencia es como un tripi que no podemos manejar. El autoengaño es peligroso. En cambio, el personaje de Alexandra es sabio: ella quiere creer en algo que no acaba de encajarle, y eso nos provoca ternura. La película es también, en este sentido, un poco Quijote moderno.

Por último, el reclamo de la eterna juventud y la belleza resplandeciente aparece en la película como un cebo irresistible que todos picamos, más o menos. Es que siempre hay en el mercado un producto que se vende como el elixir de la eternidad: me apetecía reírme de esos mensajes publicitarios que nos aseguran que vamos a vivir lozanos hasta los 200 años. Todo esto de lo que estamos hablando en esta entrevista y otros asuntos, como esas convenciones de la empresa, donde la gente va vestida como de boda rancia, te van viniendo a la mente mientras escribes y van encajando muy bien en el guión, como elementos de un árbol de navidad. Texto de Alfonso Rivera. Fotografía de NPG Jacques Mezger.

Deja un comentario