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June 12, 2024

NOTICIAS FLASH:

Anabel Alonso. Ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos.

anabel

Anabel Alonso se mete en la piel de una actriz, como ella misma la define. Una actriz de hace varios siglos y que es protagonista de una de las obras más importantes de nuestra literatura. Con ella hablamos de su papel en ‘La Celestina’ en esta nueva versión de Eduardo Galán que le dio el encargo de interpretar un papel que anteriormente han encarnado otras grandes de la escena española.

Nos encontramos con todo un clásico, pero en este caso es una nueva versión que empieza con un flashback… Sí. Lo primero que se muestra en escena es un flashback, donde Celestina ya está muerta y se le aparece a Pleberio, el padre de Melibea, que la acusa de todos los males, tragedias y muertes que se dan en esta obra. Pero ella lo que hace es redimirse y reivindicar que ella más que la culpable, es una víctima y una mandada en todo lo que pasó. Le muestra al padre de Melibea los hechos desde un punto de vista objetivo para que luego él juzgue. Es por ello que rompo una lanza a favor de Celestina ya que ella acaba siendo traicionada cuando es la única que mantiene su palabra en la función. Es honesta y coherente, te puedes fiar de ella.

En el imaginario colectivo, Celestina siempre ha sido la lianta, la mala, la engatusadora… Cierto, la Celestina era la mala, la culpable. Una especie de bruja cuando para mí es la verdadera precursora de la picaresca que todos conocemos y que se ven muy bien reflejada en los clásicos. Es una mujer que se busca la vida y que ante cada uno actúa en función de lo que le pidan o le interese conseguir. Ella no hace más que cumplir con su deber, incluso si para ello tiene que engatusarles y llevarlos a su terreno. Es una mujer de lo más camaleónica y mejor actriz que yo misma.

Una Celestina que en anteriores ocasiones hemos visto en la piel de las grandes damas de la escena como Terele Pávez, Nuria Espert… entre otras. Toda una responsabilidad. Y tanto, para mi es una gran responsabilidad y un orgullo ya que es de los tres personajes más importantes que se han aportado a la literatura universal junto con El Quijote y Don Juan. Y si a eso le sumas esos nombres de mis predecesoras, ya hablamos de palabras mayores. Nunca podré ni quiero ser como ellas y no he querido hacer una copia de lo que ellas hicieron, sino que me he documentado mucho para conocer Celestina y adaptarla a mi ser.

Hemos comentado antes que es una versión algo más actualizada que la versión de 1499, pero hay parte del argumento que ni siquiera se ha tenido que actualizar mucho en años. Es cierto que ahora estamos en un mundo digital y tecnológico pero las grandes pasiones del amor, el deseo, el deseo carnal… eso es algo que se mantienen a día de hoy de manera inalterable. Teniendo en cuenta que todo lo que planteamos en la función está en la obra, no se tergiversa nada, ni se cambia nada, está todo en el original.

Además, es una función muy asequible, con un lenguaje muy actual, ágil y comprensible ya que no podemos poner un texto de hace siglos para el que necesitaríamos un diccionario (risas). Es un ritmo tal que puede ser seguido por espectadores de cualquier edad. Es más, algún que otro espectador más joven nos ha comentado que esta es la primera obra que ven en un teatro y les ha gustado mucho. Y para mi es un orgullo que se acerquen al teatro con este clásico. Es maravilloso formar parte de ello. Texto de Victoria Herrero. Fotografía de Juan Carlos Arévalo.

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