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Lara Izagirre. Siempre nos quedará Berlín.

Otono

La directora zornotzarra Lara Izagirre ha rodado en Amorebieta su debut en el largometraje, “Un otoño sin Berlín”, una sensible historia sobre el amor, el crecimiento y los conflictos no resueltos. Irene Escolar, Tamar Novas y Ramón Barea protagonizan esta cinta que pudo verse en la Gala del Cine Vasco del Festival de San Sebastián.
Irene Escolar contaba que el proceso de ensayos fue muy particular. Yo no había hecho nunca una peli. Tampoco tenía muchos amigos directores. Yo les dije a Irene y a Tamar “vamos a ensayar” y ellos me dijeron que sí, como si fuera una cosa natural que hicieran todos los días. Empezamos a ensayar tres o cuatro meses antes y fuimos improvisando, haciendo cada palabra suya, reescribiendo el guión. Fue un proceso muy honesto y de implicación total por parte de ellos. Más adelante me di cuenta de que normalmente no se hacía así.
¿Les diste mucha información a los actores sobre los personajes o poca? June (Irene Escolar) estaba más claro desde el guión cómo era y era más fácil para mí explicárselo a Irene, pero el personaje de Diego era más complicado. Yo le contaba a Tamar cosas que habían inspirado al personaje, él también me hacía sugerencias y fuimos encaminándolo.
¿Cómo escogiste al reparto? Como la película está basada principalmente en un personaje protagonista a la primera que escogí fue a Irene. Me enamoré de ella y lo tuve clarísimo. Ella sugirió a Tamar, al que solo recordaba de “Mar adentro”, cuando era más pequeño, y cuando le vi ahora pensé “¡Es Diego!”. A Ramón siempre que tengo algún papel sé que él lo va a hacer bien. Ya había trabajado con él y le tengo mucho cariño. Le enseñé el guión y me dijo que tenía mucha sensibilidad y que contara con él para lo que fuera. Naiara Carmona y Mariano Estudillo llegaron por pura intuición, los conocía como personas, no como actores. Hicieron una prueba con Irene porque interpretan a su mejor amiga y a su hermano y debían tener buena química con ella. El niño llegó a través de un casting en Amorebieta y es un crack. El físico coincidía con lo que yo había escrito pero aunque no fuera así también lo habría cogido. Ya desde la primera prueba era capaz de decir frases que no estaban en el guión e improvisar como si fuera Nico.
¿Tenías claro que querías rodar en Amorebieta? Es mi pueblo. Siempre fue mi primera opción y la gente siempre estuvo muy contenta desde el principio. Los que lo vean van a disfrutar mucho de cómo sale Amorebieta en la película.
¿Hay un universo común entre tus anteriores trabajos y esta película? Cada cosa que he hecho ha sido cada una de su padre y de su madre. Una pieza sobre arquitectura industrial, un documental sobre deportes extremos, un corto sobre cocina y creatividad, otro que se me ocurrió sobre una chica con una bici…la gente que los ha visto todos sí dicen que hay algo que les recuerda que lo he hecho yo. Pero yo no lo hago queriendo, no estoy pensando en mi estilo. Siempre se te escapa algo tuyo.
¿Cuánto tiempo llevabas madurando esta película? La empecé a escribir en el 2011, pero entonces no me sentía preparada para afrontar un largometraje, así que hice estos cortos en el medio. Como me empezó a ir bien en el 2013 recuperé el guión. Empezamos a reescribirlo y al rodaje creo que llegamos con la versión trece o catorce del guión. Yo creo que de la primera versión no queda nada. Lo que no cambiamos en los ensayos, lo acabamos cambiando en el rodaje.
Es una historia muy personal, pero ¿tenías algún referente? Me gusta el cine independiente bien hecho. No tengo referentes clarísimos. Me gustan mucho Sofia Coppola, Andrea Arnold y Chantal Akerman y creo que algo hay de lo que me han enseñado. Encaja dentro de ese tipo de cine, aunque sea mucho decir. Me tendrían que aceptar (Risas).
¿Qué supone para ti que la película pueda verse en el Zinemaldi? Que se estrene en San Sebastián es difícil siempre porque hay muy buenas películas y mucha calidad. Para cualquier cineasta vasco San Sebastián es muy importante. Va a ser bonito porque irá todo el equipo artístico y técnico.
¿Tienes alguna otra idea rondándote por la cabeza? Ahora tengo una cosa en la cabeza que surgió hace un mes y me está obsesionando un poco. Es un tema más crudo que el de esta y es meterse en un berenjenal un poco duro para escribirla, para hacerla y para verla.
Vives en Madrid, ¿seguirás rodando en el País Vasco? Si puedo sí que voy a seguir rodando aquí. Creo que tenemos de todo: paisajes maravillosos, localizaciones industriales, cosas antiguas, modernas…En mi pueblo podría rodar una peli futurista perfectamente. Texto de Roberto González.

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