My Twitter Feed

February 2, 2023

NOTICIAS FLASH:

Rodrigo Cuevas. Al calor de la zarzuela. -

jueves, febrero 2, 2023

Los Chikos del Maíz. Un futuro de pan y rosas. -

jueves, febrero 2, 2023

Pájaro. Remontando el vuelo. -

jueves, febrero 2, 2023

Shinova. Cuando la suerte viene acompañada de trabajo. -

jueves, febrero 2, 2023

Alice Wonder. Sentimiento, emoción y verdad. -

miércoles, febrero 1, 2023

Santero y los muchachos. En clave de bar. -

miércoles, febrero 1, 2023

Anabel Lee. Eclécticos y personales. -

miércoles, febrero 1, 2023

Yarin. Danza entre culturas. -

miércoles, febrero 1, 2023

Inés Hernand. Comedia digerible. -

miércoles, febrero 1, 2023

Arnatz Puertas. Aprendiendo del pasado. -

miércoles, febrero 1, 2023

Las que limpian. Reivindicando desde la sátira. -

miércoles, febrero 1, 2023

25 años de Bilborock según Itxaso Erroteta, Concejala de Juventud y Deporte. -

miércoles, febrero 1, 2023

Los Oscar y la animación, según Joanna Quinn y Les Mills. -

miércoles, febrero 1, 2023

Bodega Beronia Rioja. Ollauri. La Rioja. Cosechando premios. -

miércoles, febrero 1, 2023

Tecnología. -

miércoles, febrero 1, 2023

Moda. Temporada de nieve. -

miércoles, febrero 1, 2023

Arima Soul. Alma afro y euskaldun. -

miércoles, noviembre 30, 2022

Lukiek. Abriendo camino. -

miércoles, noviembre 30, 2022

Doctor Deseo. La fiesta de los “maquetos”. -

miércoles, noviembre 30, 2022

Señor No. Tres décadas derrochando coherencia y actitud. -

miércoles, noviembre 30, 2022

Mark Yarm. El sonido que sacudió el mundo.

TEMANC

El escritor Mark Yarm nos da las claves para comprender mejor uno de los grandes acontecimientos culturales y sociales de finales del pasado siglo: la explosión del grunge. Un esfuerzo hercúleo con forma de libro que pretende dar voz a todo aquel que tuvo algo que ver con ese fenómeno global que tuvo su origen en la ciudad de Seattle. 600 páginas y más de 250 entrevistas, ¿podría decirse que este “Todo el mundo adora nuestra ciudad…” es el libro definitivo sobre la historia del grunge? No me siento muy a gusto con la palabra “definitivo”, ¡pero en verdad que…