My Twitter Feed

March 7, 2026

NOTICIAS FLASH:

Repion. Cercanía y nostalgia. -

miércoles, febrero 4, 2026

Kakkmaddafakka. Buenas vibraciones. -

miércoles, febrero 4, 2026

The Secret Society. Primero los principios. -

miércoles, febrero 4, 2026

Quaoar. Cinco amigos flotando. -

martes, febrero 3, 2026

Palíndromos ilustrados, según JOSÉ PABLO GARCÍA. -

martes, febrero 3, 2026

La maternidad impuesta, según ANE INÉS LANDETA Y LOREA LYONS. -

martes, febrero 3, 2026

El vestido. Un legado peligroso. -

lunes, febrero 2, 2026

Is this seat taken? Todos encajan. -

lunes, febrero 2, 2026

El barbero de Picasso. La extraña pareja. -

lunes, febrero 2, 2026

Las amistades peligrosas. Cuando el poder de una mujer incomoda. -

lunes, febrero 2, 2026

El hijo de la cómica. ¿Cómo era realmente Fernán Gómez? -

lunes, febrero 2, 2026

Reseñas AUX 137. -

lunes, febrero 2, 2026

Tecnología AUX 137. -

lunes, febrero 2, 2026

Moda. Encaje: lujo invernal. -

lunes, febrero 2, 2026

El efecto. ¿Amor o serotonina? -

jueves, diciembre 4, 2025

Ane Arzelus. La chispa humana. -

jueves, diciembre 4, 2025

Chulería, joder! Chulería, actitud y mucha verdad. -

miércoles, diciembre 3, 2025

Olaia Inziarte. Zaurgarritasunetik. -

miércoles, diciembre 3, 2025

El Kanka. El auténtico. -

miércoles, diciembre 3, 2025

Rondallas. Un desfile de emociones. -

martes, diciembre 2, 2025

Torre en Bolueta. Zigzagueo hacia el cielo.

Bolueta

Dejando a un lado la operación inmobiliaria de gran envergadura que supone y todas las implicaciones que ello conlleva, en cuanto a la respuesta social, intervenciones tanto pública como privada, etc, me limitaré a los aspectos meramente arquitectónicos y del planeamiento urbanístico. Al respecto de esto último, cabe considerar que se trata de una ambiciosa operación que pretende la consecución de la transformación de zonas degradadas de uso industrial y su reconversión en torres residenciales y espacios verdes en el entorno del borde del río para constituirse en el verdadero pulmón del barrio de Bolueta. Lo que no queda tan…