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Joe Sacco. El tapiz de la muerte

JOE SACCO. El tapiz de la muerte

“La gran guerra”, dibujado por Joe Sacco, está editado por Reservoir Books. La ilustración desplegada tiene una extensión de siete metros y cuesta 23,90 euros

El dibujante maltés publica en España su última obra. “La gran guerra” se aleja del estilo narrativo de sus novelas gráficas como “Palestina” o “Gorazde” para ofrecer una gran ilustración desplegable de más de siete metros de largo que describe el primer día de la batalla del Somme, una de las más cruentas de la Primera Guerra Mundial.

La mayoría de tus libros contienen una gran cantidad de texto, ¿cómo crees que recibirán tus lectores esta obra puramente visual? No sé la respuesta a esa pregunta. Para mí era un proyecto interesante desde el punto de vista creativo y me permitía reflejar cómo se comporta la gente cuando está en una masa, en un grupo grande de personas. Normalmente pienso en lo que a mí me interesa y espero que a la gente le interese. Sé que algunos lectores esperan que hagas siempre lo mismo o se sienten más cómodos si repites lo que has hecho antes. No sé cómo se lo tomarán, probablemente perderé algunos lectores y ganaré otros nuevos.

Este trabajo no funcionaría igual en internet… Cierto. Y es un atractivo especial hoy en día cuando todos los libros se piratean. Incluso si estuviera en la red, y es posible que mis editores lo intenten, hay algo muy satisfactorio en el aspecto físico y la presentación de esta obra en contacto. Un libro es algo muy táctil y es difícil replicar esa experiencia de una manera electrónica.

¿Lo considerarías un cómic? Contiene una cierta narrativa secuencial, el general Haig aparece varias veces, por ejemplo. No lo llamaría cómic, pero sí contiene una narrativa. Como dibujante creo que hay una historia si lees la ilustración de izquierda a derecha que cuenta cómo los soldados se acercan a la línea del frente, se mueven hacia las trincheras para la batalla y cómo vuelven de ella. Pero tiendo a no categorizar estas cosas, es lo que es. Es como una obra de arte, en cierto modo, pero con la visión y la mano de un historietista.

Has comentado que te preocupa que la gente se obsesione con la guerra. Sin embargo,¿qué te mueve a él a recrearlas constantemente? ¿No es este otro tipo de obsesión, quizá más sana? No sé si es sano. Pero sí, he estado interesado en los conflictos desde hace mucho tiempo, porque mis padres y yo procedemos de Malta y, durante la Segunda Guerra Mundial, los italianos y los alemanes bombardearon la isla varias veces. Mis padres me contaban estas historias. Después crecí en Australia, donde había muchos inmigrantes europeos que también me contaban historias de guerra. Así que de pequeño estas eran las típicas conversaciones que oía durante las comidas. Pero , para ser honesto, especialmente en el tema de Palestina, cuando comencé a hacer periodismo de este tipo, estaba interesado en ese conflicto en particular, que veía como una injusticia social más que como un lugar donde las personas se disparan entre ellas. Cuando pienso en las guerras no me interesan tanto la batallas sino más bien las consecuencias que tienen en la población civil.

¿Qué te atrajo de la Primera Guerra Mundial cuando eras pequeño? Como niño recuerdo que me impresionó leer que los ejércitos no avanzaban muy lejos, que los soldados morían sin haber ganado mucho territorio. Incluso de pequeño me parecía una cosa muy surreal. La expresión “tierra de nadie”, ese lugar por el que se está luchando, cuando te la tomas literalmente a una corta edad tiene un gran impacto sobre ti. Todo esto me llevó a pensar sobre la futilidad de la guerra y de muchos comportamientos humanos. Estaba fascinado por la guerra y leí mucho sobre ella, pero siempre estaba en shock. Cómo los generales cometían errores, pero seguían insistiendo en enviar soldados a una muerte segura aunque no ganaran mucho terreno. Este tipo de cosas te hacen cuestionar la autoridad.

¿Cuánto tardaste en realizar el libro? Este fue un libro difícil de dibujar por el nivel de detalle y cuando pones muchas figuras pequeñas en el fondo puede ser más difícil que cubrir un espacio mayor en centímetros con las figuras más grandes porque cuando dibujas en miniatura tienes que ser más cuidadoso con la pluma. Me llevó ocho meses, lo que es bastante menos tiempo que mis otros libros pero tardé más tiempo en dibujar lo que sería el equivalente de una página, porque es mucho más denso.

Al contrario que tus libros sobre Palestina y Gorazde este ofrece una visión más objetiva. Sin embargo hay una escalada de violencia desde las primeras páginas en las que se ve a los soldados entusiasmados a la barbarie de las últimas. Ellos estaban entusiasmados, en verdad. La mayoría de los soldados que lucharon en Somme eran voluntarios que querían participar en este “proyecto” de enfrentarse a los alemanes. Quería recrear eso y enfrentarlo con la realidad con la que se encuentran, que hace añicos ese entusiasmo.

¿Mantienes el contacto con las personas que te guían en tus historias? No con todos, pero sí con algunos. Neven, el personaje principal de “Gorazde” , trabajó conmigo otra vez cuando hice un webcomic. Mantenemos el contacto. También intento mantener el contacto con algunas de las personas que conocí en Gaza. A veces no es fácil, pero lo intento.

¿Te sigue resultando difícil conseguir los visados cuando viajas? No es difícil conseguir un visado por ser periodista, sino que es complicado acceder a determinados sitios. Cuando fui a escribir sobre Gaza la oficina de prensa israelí no me quería dar un pase de prensa. Me dijeron que podía intentar ir a Gaza pero que era decisión de los soldados que me dejaran pasar.

Tu dibujo es en cierta medida caricaturesco y en ocasiones ha abordado temas más ligeros y humorísticos, pero normalmente te has dedicado a temas serios. ¿Es tu estilo de dibujo o una decisión consciente? Es mi estilo. Mis primeros trabajos son más caricaturescos. Cuando empecé a hacer temas más periodísticos trate de evolucionar hacia un estilo más realista. Si miras “Palestina” y “Notas al pie de Gaza” creo que mis dibujos son diferentes, pero nunca perderé ese toque de historietista en mi mano. Nunca dibujaré de manera fotorealista ni estoy seguro de que ese sea el mejor modo de afrontar mi trabajo. Cuando empecé quería hacer trabajos divertidos pero siempre desde un punto de vista satírico. Siempre he sido bastante político, estoy interesado en cómo se comportan los seres humanos. Ahora estoy trabajando en una sátira, pero tratade cosas que están pasando en el mundo. Pretende ser divertido, pero es un sentido del humor un tanto negro.

Entrevista respondida por teléfono el 14 de mayo desde Madrid

Joe Sacco (Malta, 1960) vive en Portlad, Oregón. Es autor de “Palestina”, que narra sus experiencias en Gaza y Cisjordania, por la que obtuvo el American Book Award. En el año 2000 publicó “Gorazde: zona protegida”, acerca de la guerra civil en Bosnia. Este último recibió el premio Eisner y fue elegido mejor cómic del año por la revista Times. Otras de sus obras son “Notas al pie de Gaza”, “El mediador” y “But I Like It”.

 

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