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April 21, 2021

Cayetana Guillén Cuervo. En los zapatos del otro.

CayetanaG

Cayetana Guillén Cuervo llevará el 20 de diciembre a Donostia la obra ‘#PuertasAbiertas’. Una sorprendente obra teatral ambientada en los atentados de París de 2015 y con el terrorismo islamista como hilo argumental. Una pieza escénica que pone al espectador entre el debate de quiénes son los buenos y quiénes son los malos.

En ‘#PuertasAbiertas’ interpretas a una mujer que abre las puetas de su casa tras los atentados de París. Realmente está basado en una iniciativa que esa noche tuvo lugar en la capital francesa. Sí, es todo verídico y nace de una cosa muy chula. Tras los atentados en la sala Bataclán de París las redes sociales se llenan del mismo hashtag, #PuertasAbiertas. Una idea que nació para dar acogida y cobijo a toda esa gente que esa noche de caos y pánico no podía volver a sus casas. En este caso mi personaje es Julie y a su puerta llega un chico árabe de 30 años. A partir de ahí es cuando comienza la obra.

Precisamente es la llegada de este joven a su apartamento lo que desencadena esa tesitura para el espectador. ¿Le dejaría entrar en casa al ver que era un chico árabe y el atentado era obra de grupos terroristas islamistas? Eso es, ahí comienza el debate interno que queremos que surja en el espectador. ¿Quiénes son los buenos y quiénes son los malos? Lo bueno de esta obra es que nos demuestra a nosotros mismos que por mucho que lo neguemos estamos influenciados por nuestros propios tópicos y los estereotipos que hemos ido aprendiendo en nuestra sociedad o nos han ido inculcando.

Y en esta obra se pretende eso mismo, dejar a un lado esas ideas preconcebidas. Así es. Todos tenemos en cierta manera prejuicios hacia los demás y eso nos hace que, en muchas ocasiones, sobre todo cuando ocurren este tipo de situaciones dramáticas no nos pongamos en el lugar del otro. Me refiero a los que no tienen nada que ver con los atentados, pero tristemente les metemos en el mismo saco por ser del mismo país o profesar la misma religión.

Si esta función tiene un mensaje explícito éste es el de la necesidad de escuchar al otro para comprender, para conocer qué piensa o qué siente. Para poder mirarle a los ojos y darle tiempo y escucharle. Pero también darnos un tiempo a nosotros mismos para conocer su vida y conocer qué nos explican. De esta manera, podremos convivir todos en paz. De eso se trata al final, de amor y de vivir los unos con los otros sin esa violencia o sin ese odio al otro diferente. Al final la obra de lo que habla es de la empatía, de la compresión, del amor… Podemos decir que la luz y la esperanza existe y lo vemos en este final que no es gratuito.

“Si esta función tiene un mensaje explícito éste es el de la necesidad de escuchar al otro. Habla de la empatía, de la compresión, del amor…Podemos decir que la luz y la esperanza existen”.

Sin ir más lejos tu compañero de escenario, el actor Ayou El Hilali, es árabe y sabe de lo que se habla en la obra. Él es un chico árabe y cuenta la historia que le toca y ha vivido en muchas ocasiones en relación a esos estereotipos. Eso, además del trabajo estupendo que hace, le da una credibilidad y una verosimilitud muy real a toda la obra. Así es como vemos dos puntos de vista y dos civilizaciones opuestas que se ponen a hablar. Una conversación donde hay que entender al otro, ponerse en su piel en el contexto social y cultural de cada uno.

¿Cómo es la reacción de la gente que ve la obra? ¿Notáis que se les remueve algo o en su interior o se ‘mantiene en sus trece’ en relación a las ideas preconcebidas que tiene? La verdad es que la reacción de los espectadores es la que queríamos provocar y estamos emocionados y muy agradecidos por ello. El resumen de toda esta pieza es que es un acto de amor muy grande entre dos personas que puede parecer que no tienen nada en común, sin embargo, cuando termina todo vemos que no es así… y eso te lo confirma la expresión de los rostros que vemos en muchos de los espectadores. Si esta obra de teatro sirve para abrir ese debate, para abrir esas mentalidades y esas puertas, como dice el título de la obra, bienvenida sea. Por nuestra parte es un orgullo que así sea.

¿Qué te atrajo de esta obra? Si te soy sincera llevaba tanto tiempo fuera de casa con otras producciones que realmente no me apetecía hacer teatro y embarcarme en giras y viajes. Pero fue ver esta maravilla de texto y todo lo que provoca y lo que significa que no me pude resistir. Es un regalo.

Vemos entonces que es una obra que nadie puede perderse, además de que en la actualidad el ir al teatro es todo un acto de amor y de apoyo al sector. Cuando estuvimos encerrados en casa vimos que la cultura era lo que nos salvaba y nos unía por muy lejos que estuviésemos. Además, gracias a esa cultura pudimos seguir siendo libres. Una libertad que te da el leer un libro, el escuchar una canción o el ver una película.

Una cultura que no solo nos hace libres, sino de la que depende mucha gente y sus familias, por eso es importante seguir apostando por ella. Además, se ha visto que son lugares seguros donde se cumplen las medidas y protocolos. Texto de Victoria Herrero.

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