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Lechones en el sofá

Gomaespuma. Lechones en el sofá

‘Nadie sabe nada’ , con Juan Luis Cano y Guillermo Fesser, dirigida por Andreu Buenafuente, se representa el 6 y 7 de junio en el Teatro Campos.

Entrevistas realizadas por correo electrónico desde Madrid y Nueva York el 19 y 22 de mayo

LECHONES EN EL SOFÁ

Juan Luis Cano y Guillermo Fesser se reúnen una vez más en ‘Nadie sabe nada’, un espectáculo improvisado en el que cuentan anécdotas, comentan la actualidad, contestan a las preguntas de los espectadores e incluso le dan al cante. Un formato de escueta puesta en escena con dirección de Andreu Buenafuente.

Si ‘Nadie sabe nada’, ¿de qué habláis durante el espectáculo?

GUILLERMO: De los motivos por los que nadie tiene ni idea de lo que está ocurriendo que vienen a reflejar el absurdo de una vida que te va poniendo pruebas continuamente para que pases pantalla. Al final somos marcianitos dentro de un videojuego, intentando llegar al final para averiguar quién ha diseñado el invento.
JUAN LUIS: Hacemos un ejercicio de memoria y contamos a nuestra manera cosas de nuestras vidas, tanto en común como privadas, intentando reírnos de nosotros mismos.

En cada espectáculo es todo nuevo o si tenéis oportunidad de repetir una broma ¿ la aprovecháis?

GUILLERMO: El espectáculo este es como el cerdo: se aprovecha todo. Lo que hace gracia en Jaén, se recicla en Santa Pola. Pero hasta un punto… que lo marca el momento en que deja de hacernos gracia a nosotros la anécdota. Entonces se tira y se buscan nuevas sorpresas.
JUAN LUIS: No es todo nuevo. Después de tantas representaciones ya sabemos las cosas que funcionan, aunque hay novedades.

¿Cuál es la pregunta más rara que os ha hecho el público?

GUILLERMO: A mí que si conozco a un tipo con los ojos muy juntos que iba al colegio de los padres Menesianos en Valencia. Todavía estoy intentando imaginar lo que se le puso en el cerebro al lechón ese para formular algo tan insospechado.
JUAN LUIS: ¿Dónde guardo el perejil?

 Juan Luis tiene un momento musical. Guillermo, ¿qué hace durante ese rato?

GUILLERMO: Llevo el ritmo con el pie derecho. Pero de un modo muy discreto, para no quitarle protagonismo.
JUAN LUIS: Debo reconocer que al final, cuando cantamos, Guillermo triunfa improvisando las letras.

¿Cuánto tenían de improvisación vuestros programas radiofónicos? ¿Cuesta más comentar la actualidad en un teatro a una hora normal o en el estudio a las siete de la mañana? Una confesión: hace años, durante la carrera, asistí como público a uno de vuestros programas radiofónicos y parecía que el comentario sobre las noticias del periódico era bastante improvisado.

GUILLERMO: En la radio improvisábamos todo, menos el conocimiento. Quiero decir que de las noticias nos enterábamos en tiempo real por el periódico igual que los oyentes… pero los comentarios que formulábamos sobre estas noticias habían tenido su preparación a base de años de leer libros, ver películas, escuchar música, estudiar idiomas… y ese tipo de cosas que no ocupan lugar, pero quitan mucho tiempo.
JUAN LUIS: Como dice Guillermo, en la radio nos íbamos empapando de lo que había pasado cada día sobre la marcha. En el teatro es distinto, elegimos las noticias antes y aunque los comentarios son improvisados, ya sabes de qué van.

Al contrario que otros dúos cómicos que se separan o continúan vosotros os vais y volvéis en distintos formatos, ¿es más fácil mantener así la ‘relación’?

GUILLERMO: Mantener una relación nunca es fácil. Sólo tiene un secreto: querer mantenerla. Y requiere esfuerzo, pero produce grandes satisfacciones. Yo por ejemplo a Juan Luis le voy a buscar de vez en cuando al colegio y detalles así para que vea que no me olvido de él.
JUAN LUIS: Lo único importante es el respeto por el otro y el creer en un proyecto. Cuando alguien no cree, es mejor que tire por su cuenta.

En el programa Cándida parecía la reina de la improvisación, ¿creéis que se le daría bien este formato?

GUILLERMO: Cándida tiene cuerda para tres vidas. Es una fuente de historias inagotables. Cuando trabajaba en mi casa, yo en realidad la contrataba para escucharla hablar, lo que ocurre es que de paso me dejaba la cama hecha. En un escenario sería la reina. Estarían todas las localidades vendidas. Oye, ahora que lo pienso… igual me hago su manager y vamos a medias, como hicimos cuando escribí sus memorias.
JUAN LUIS: A Cándida se le da bien todo en lo que pueda ser ella misma. Cándida no interpreta, es ella. En el momento en el que tuviera que interpretar a otra ya sería distinto

¿Cuál es la parte que más disfrutáis de esta experiencia y cuál es la que más habéis sufrido?

GUILLERMO: Lo mejor es el cariño del público. No hemos hecho nada más especial que la mayoría de la gente, hacer nuestro trabajo lo mejor que sabemos, pero hemos tenido la suerte de hacerlo cara a la gente… y entonces nos recuerdan como si fuéramos de la familia. Y ese calor se nota y llega muy dentro. Lo peor han sido los camerinos del teatro en Madrid. Imagínate lo peor. ¿Si? Pues ahora multiplícalo por tres… y te quedas corto.
JUAN LUIS: En cuanto a lo peor, eldía del estreno yo lo pasé muy mal y la parte mejor parte es cuando te aplauden, porque recibes un cariño directo y luego las copas, claro.

Sustituís a Berto y Buenafuente, que dirige el espectáculo, pero vuestro humor es bastante diferente, ¿u os parece que tenéis puntos en común?

GUILLERMO: El resultado es distinto… porque ellos no hacen tanta gracia. Je, je… No, quiero decir que el resultado es distinto pero la forma de afrontar el humor es muy similar. Se basa en contar historias personales, no aventuras de otros como en los chistes, y en intentar reírse de uno mismo lo máximo posible.
JUAN LUIS: Puede ser que tengamos punto en común. Creo que nos hacen gracia las mismas cosas, aunque seamos diferentes a la hora de contarlas.

Desde 2002 estáis al frente de la fundación Gomaespuma. Si tuvierais que “improvisar”  una salida para los problemas del mundo ¿por dónde iría?

GUILLERMO: Por fomentar las becas Erasmus, las becas Fulbright y cualquier programa que haga salir a un humano de su cultura y hacer una inmersión en otra. La solución de los problemas del mundo pasa por el aprendizaje de idiomas y por el mestizaje; que no es otra cosa que aprender que un mismo sentimiento se puede provocar de maneras muy dispares… pero que, al final, todos buscamos lo mismo: cariño y un filete poco hecho y con patatas.
JUAN LUIS: Uff, habría que quitar a tanta gente del camino e incorporar a otros tantos, que sería imposible. De momento hacemos lo que podemos, hasta donde llega nuestro brazo, nada más.

El dúo Gomaespuma comenzó en un programa de radio que se emitió desde principios de 1980 hasta 2007 a través de diferentes emisoras. Su humor combinaba el absurdo con los comentarios de actualidad y algunas notas culturales. A lo largo de su andadura el programa recibió el Premio Ondas en 2003 y el Micrófono de Oro en 2006. En televisión auspiciaron proyectos como Gomaespuminglish , con marionetas que enseñaban un inglés sui generis, y Pasando Olímpicamente, sobre los Juegos Olímpicos de Pekín. Durante su etapa en M80 nació la Fundación Gomaespuma, una ONG dedicada a recaudar fondos para ayudar a países desfavorecidos. Una de las actividades que promueven es el festival ‘Flamenco pa tós’, estilo musical del que Juan Luis es un gran aficionado.

 

 

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