My Twitter Feed

January 15, 2026

NOTICIAS FLASH:

El efecto. ¿Amor o serotonina? -

jueves, diciembre 4, 2025

Ane Arzelus. La chispa humana. -

jueves, diciembre 4, 2025

Chulería, joder! Chulería, actitud y mucha verdad. -

miércoles, diciembre 3, 2025

Olaia Inziarte. Zaurgarritasunetik. -

miércoles, diciembre 3, 2025

El Kanka. El auténtico. -

miércoles, diciembre 3, 2025

Rondallas. Un desfile de emociones. -

martes, diciembre 2, 2025

Little Amélie. De dioses y niñas. -

martes, diciembre 2, 2025

Bella. Monstruos muy reales. -

martes, diciembre 2, 2025

Evolution. La llamada de lo salvaje. -

martes, diciembre 2, 2025

Construyendo el feminismo, según ANDREA MOMOITIO. -

lunes, diciembre 1, 2025

Planetary Life. El planeta está vivo. -

lunes, diciembre 1, 2025

Jorge Girbau Bustos. Reflexiones y poemas. -

lunes, diciembre 1, 2025

Reseñas AUX 136. -

lunes, diciembre 1, 2025

Tecnología AUX 136. -

lunes, diciembre 1, 2025

Los domingos. Una vocación inesperada. -

martes, octubre 7, 2025

Maspalomas. Volver al armario. -

martes, octubre 7, 2025

Decorado. La vida es un escenario. -

martes, octubre 7, 2025

Fiesta y Rebeldia, JAVIER «JERRY» CORRALEN arabera. -

viernes, octubre 3, 2025

De Bilbao a Dc Comics, según Jon Mikel Bañales. -

jueves, octubre 2, 2025

Gogol Bordello. La música de los desarraigados. -

jueves, octubre 2, 2025

Lady Winter. Historias del frío.

LadyWint

La fotógrafa bilbaína Bego Antón presenta dentro de la colección de Cuadernos Pewen, ‘Lady Winter’, un trabajo documental que pretende reflejar la adaptación del ser humano en un entorno de frío extremo y cómo afecta a su forma de vida.

¿Cómo surge el proyecto ‘Lady Winter’ y cuál sería el tema central que pretende documentar? En 2013 hice una residencia de dos meses en un pueblo al norte de Islandia y mi intención era hacer una investigación antropológica que pretendiera retratar cómo se adapta el ser humano en condiciones de frío extremo y cómo afecta ello a su relación con el entorno y con los animales que allí viven.

El trabajo se desarrolló durante una estancia en Islandia, ¿viajabas ya con una idea preconcebida sobre cómo ibas a estructurar el proyecto o te dejaste llevar por la intuición ante la gente y paisajes que allí encontraste? Suelo planificar de antemano las fotos que quiero hacer para tener claro qué quiero hacer y no tener que volver después. Pero una vez en Islandia hubo bastantes sorpresas, entre ellas que aquel invierno fue especialmente caluroso y en las primeras semanas apenas nevó y luego, cuando ya empezó a nevar pues obviamente la gente apenas salía de sus casas. Es por ello que me apunté a todas las actividades culturales o sociales que se organizaban para establecer contacto con la gente. Cambié en parte mi forma de trabajar ya que adopté la rutina de salir a la calle a diario y fotografiar más instintivamente por lo que en el trabajo hay una mezcla de fotografía de calle, aunque más basada en el retrato, y otras imágenes más preparadas de antemano.

¿La intención de las imágenes de esta serie es dar todas las claves al espectador que las observa o queda un margen de libre interpretación ante ellas? Mi intención nunca es establecer u obligar al espectador a que tenga una cierta idea sobre las fotos que hago, es más, ni siquiera pienso en ello. La idea es que cada uno pueda interpretarlo como quiera. Lo que sí creo es que a diferencia de otros trabajos que he realizado con anterioridad, este ‘Lady Winter’ no tiene una base conceptual extremadamente potente y no cabe mayor interpretación que lo que se documentar en el mismo.

¿Fue posible capturar algo de ese carácter mágico que se asocia con Islandia en alguna de las fotografías que allí hiciste o tiene más que ver con algo que permanece dentro de lo intangible y que no puede ser fotografiado? Este trabajo tenía un carácter puramente documental en el que pretendía ver cómo el ser humano vive en un pueblo en Islandia durante el invierno y no pretendía ir más allá. Pero sí es verdad que mientras me dediqué a este proyecto descubrí cosas sorprendentes como una escuela de elfos que encontré en Reikiavik. Esto me dio pie para un proyecto relacionado con ese mundo mágico de los elfos titulado The art is only a little dust under our feet’ y que se publicará este año. Es el proyecto que más tiempo me ha llevado. Texto de David Tijero.

Deja un comentario