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February 24, 2020

Sinfonía de colores y formas. Rehabilitación y restauración del edificio Guridi.

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No es que el edificio, al menos, que yo sepa, esté dedicado al gran músico, salvo que su denominación sea posterior a su ejecución. Lo que sí es comprobable, es la intervención, ya de hace unos diez años, de restauración del edificio entre medianeras de la calle Licenciado Poza en pleno ensanche de la ciudad y que fue premio de arquitectura del COAVN.

José S. Bilbao y Lopategui, maestro de obras, en el año 1902, fue el ejecutor del edificio original de estilo modernista.

Reconocemos bien esta arquitectura modernista que surgió en contraposición al historicismo romántico, no en vano, tenemos unos buenos ejemplos de la misma en nuestras ciudades.

En este caso, podemos destacar una serie de características de la arquitectura modernista: elementos estructurales y ornamentales inspirados en elementos vegetales de tipo orgánico: formas redondeadas, entrelazados (arabescos). Su carácter envolvente: lo decorativo y lo funcional se unen. El predominio de la línea curva, disimetrías, estilización. Así como el empleo de “nuevos materiales constructivos”: hierro (recuperación de trabajos de forja artística); y materiales que ya estaban en desuso: ladrillo, azulejería. Su libertad e imaginación, sacando el arte de las normas convencionales de la época. Arquitectura simbólica, sugerente, embellecida, que despierta los sentidos con decoraciones exuberantes, pudiendo el diseño alcanzar tal importancia que se refleje en la propia planta o en alguna solución arquitectónica innovadora. Estilo integrador de la pintura y sobre todo la escultura. Se ha considerado un arte burgués, por calar hondo entre la burguesía naciente de las ciudades.

En su origen están las ideas de John Ruskin que cristalizaron en el Movimiento Arts and Crafts de finales del s. XIX, retorno a la naturaleza, con sus formas onduladas, delicadas, suaves, con frecuencia de motivos vegetales, flores, insectos, peces, y animales más extraordinarios como sirenas y dragones.

Pero volviendo a nuestro edificio, se trata de recuperar no solo funcionalmente el mismo, dotándole de unos nuevos espacios interiores, sino de volver “en lo posible” a la esencia del movimiento modernista. En estos casos las intervenciones como la que tratamos, pueden pecar de crear enormes tartas de nata y crema de diferentes colorines a cual más chillón, más propio de un escaparate de pastelería.

Si bien aquí se consigue una interesante relectura, entiendo que por recuperación histórica, del remate de coronación del edificio, así como una adecuada restauración del conjunto, (otro ejemplo, los antepechos de cerámica de los miradores) más allá de aspectos más opinables como los de los colores elegidos. Se aprecian determinados casos en los que la decoración abandona los motivos vegetales de tipo orgánico para de alguna manera “geometrizarse”, con un resultado interesante. Si bien se echa en falta que el gran hueco curvo de la última planta no complete su carpintería y vidrios a ambos lados de los parteluces.

En estos casos, siempre es de valorar el aspecto económico, ya que en definitiva se trata de una operación comercial, con el hándicap de intentar recuperar trabajos muy específicos de forma artesanal, lo que encarece de forma importante la restauración.

En el interior, lo más destacable es el portal de planta ochavada con pilar metálico central, con un suelo de mosaico destacable al igual que las vidrieras de la carpintería que separa con el hueco de escaleras.

Se trata en definitiva de un edificio que recobra su presencia en el conjunto urbano, postulándose de forma ejemplar en la memoria de un estilo no solo arquitectónico, sino artístico. Una recomendación final: contemplar el edificio escuchando la buena música del maestro Jesús Guridi, un placer para los sentidos. Texto de Leonardo Ignacio González Ferreras. Fotografía: jma3 arquítectos.

EDIFICIO GURIDI EN BILBAO .

Autor: jma3 arquitectos.
Ubicación: Licenciado Poza nº2. Bilbao.

Lo mejor: La intervención en el remate del ático.

Lo peor: La pérdida del trabajo de carpintería en general.

Un detalle: Todo el portal y en general su fachada en planta baja.

 

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