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domingo, junio 7, 2020

Helena Lanza. Incomunicación tragicómica.

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La actriz encarna a una criada de armas tomar en ‘La cantante calva’, una hilarante y sorprendente muestra de teatro del absurdo concebida por Ionesco. La versión de Luis Luque cuenta con un potente reparto encabezado por Adriana Ozores.

La incomunicación es un concepto abstracto, ¿cómo se plasma en la obra? Hay personajes que pueden mantener diálogos que no tienen ningún sentido. Aparentemente es algo muy cómico pero esconde un drama terrible, el del señor y la señora Smith que son capaces de no comunicarse, de no abrazarse…y lo mismo con los señores Martin que no se reconocen a sí mismos. Lo mismo ocurre con la criada y el bombero que tienen diálogos totalmente absurdos.
Es tan absurdo que el título no tiene nada que ver con el contenido de la obra. Se llamaba “La hora inglesa” hasta que uno de los actores se equivocó de texto y dijo “la cantante calva” y entonces Ionesco pensó “¡Ese es el título!”.
Tiene un origen curioso. Partió de un método para aprender inglés. Eso es. Ionesco quería aprender inglés y se compró el método Assimil que decía verdades incuestionables como “el techo está arriba”, “el suelo está abajo”, “los señores Smith comen pescado”….y en vez de aprender inglés utilizó a los personajes que salían en esas frases para hacer una obra.
La incomunicación es un problema que sigue vigente. Como todos los clásicos es contemporáneo porque lo que cuenta es eterno. Esta versión es bastante fiel al original y no hay grandes modernidades. Hoy en día con las redes sociales parece que es más fácil hablarse a través de esos mecanismos pero eso también produce incomunicacion.
Bajo las bromas la obra se pregunta sobre el por qué de la existencia. Ionesco era un gran existencialista y cuando estrenó la obra se extrañó de que la gente se riera. Creo que el sentido del humor a menudo tapa algo triste. La gente se ríe mucho y puede salir cuestionándose cosas… o no.
Curiosamente cuando te presentaste a la RESAD (la Escuela de Arte Dramático de Madrid) con este texto no te cogieron. Entré en la RESAD la segunda vez. Efectivamente hacer esta obra conlleva cierto riesgo. Depende también del gusto de tribunal que te está viendo en ese momento. Me parece bastante irónico que años más tarde me llamaran para hacer “La cantante calva” porque además me considero una actriz muy cómica.
Definís a la criada como “la niña de fuego”, ¿te gusta interpretar a este tipo de personajes tan extremos? Me gusta muchísimo. Fácil no ha sido pero tampoco ha sido extremadamente difícil. Luis me llamó porque tenía claro que podía hacer ese tipo de personajes. Hay una energía que yo tengo que encaja mucho con ella.
¿Qué tal el trabajo con el resto del reparto? Adriana Ozores es una actriz a la que admiro muchísimo y también a todos los demás. Aparte de ser muy buenos artistas son todos muy buenas personas y aprendo mucho de ellos. Es un regalo estar en este montaje.
A lo largo de tu carrera te has decantado sobre todo por el teatro. Sí, mi carrera me ha llevado por ahí. Estuve de acomodadora en el corral de comedias, luego en la RESAD…pero no ha sido tanto por decisión. A mí también me gustaría hacer televisión y cine, porque en el teatro ya estoy segura y me gustaría arriesgarme. Texto de Roberto González. Fotografía de Javier Naval.

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