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April 7, 2020

Fernando Tejero. Riendo con Chéjov.

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El popular actor protagoniza y produce una adaptación de diversos cuentos humorísticos de Chéjov junto a un reparto que incluye a Adriana Ozores y los hermanos Alterio. La obra está dirigida por Carles Alfaro.

Háblame de la estructura de la obra. Son pequeñas piezas de Chéjov de cuando comenzó su andadura, en la época en que ejercía su carrera de médico. Son pequeños cuentos que se conocen sobre todo en las escuelas de interpretación. Las piezas están unidas sobre todo porque al principio aparece el acomodador en el escenario, borracho, y va contando su historia. Ha sido un actor de renombre y se encuentra en el ocaso de su vida personal y profesional y empieza a rememorar su vida. En su vida profesional aparecen todos los personajes que él interpretó. El personaje del acomodador lo hace Enric Benavent y el resto de los personajes los vamos representando Ernesto, Adriana, Malena y un servidor.
Llaman la atención el vestuario y las caracterizaciones.Sin ninguna duda el vestuario es maravilloso. Está hecho con una elegancia y una exquisitez brutal. Recuerda un poco a las películas de Tim Burton porque son trajes de época pero con un toque de fantasía. Tenemos como dos mamparas y hay diferentes momentos de la función en los que se ilumina la parte de atrás y se ve la trastienda y es como si se viesen los camerinos. Casi todas las veces nos cambiamos de cara al espectador y así también se ve trabajar al peluquero y al maquillador.
La obra hace reír pero también tiene un trasfondo melancólico. Algunas piezas, sobre todo las del final, tienen un toque más humorístico pero todas tienen un trasfondo bastante tierno y un tanto triste porque algo que tienen en común es que en todas Chéjov habla de la condición humana. Y además trata muchas enfermedades, sobre todo psíquicas, como la paranoia. Lo que cuenta es todo bastante triste pero lo cuenta con mucho sentido del humor porque si no sería muy doloroso.
Vuelves a trabajar con los Alterio, Ernesto y Malena. Malena es una de las personas con las que más he trabajado. Con Ernesto he coincidido también en algunas ocasiones, pero menos. Aunque nunca había coincidido en teatro con ninguno de los dos. Para mí ellos son como una familia aquí en Madrid. Si tuviera que firmar para seguir trabajando con ellos hasta el final de mi carrera lo haría encantado. En cuanto a Adriana no había trabajado antes con ella pero para mí ha sido como un descubrimiento, un enamoramiento. Con Enric Benavent había trabajado en la película “5 metros cuadrados”. Para mí este señor es una institución del teatro que merece todo el respeto del mundo. Estoy encantado porque estoy trabajando con gente que para mí son un referente. El director, Carles Alfaro, anteriormente me había propuesto otra función y me quedé con la espina clavada de trabajar con él. La historia parte de él y de mí. Yo le tiré la caña y el me dio una serie de nombres y yo me decidí por Chéjov. Y así es como se parió todo esto.
El teatro fue tu primer amor. Colaboraste con la compañía Animalario. A pesar de todo lo que has hecho (televisión, cine, doblaje) ¿sigue siendo tu campo favorito? Yo empecé con el teatro y es lo que más me gusta. Lo que pasa es que estás con el teatro y de repente empiezan a salirte trabajos en cine, televisión…y lo hago encantado pero casi todo lo hago para ganar pasta para invertir en el teatro. Esta es la tercera función en la que participo en la producción. Si tuviera que dejar de hacer una de las tres cosas: cine, televisión o teatro la que no dejaría nunca es el teatro. Este año por “Atchúusss!!!” he dejado de hacer algunas películas. Cuando acabemos con esta obra, me pondré con otra función. He empezado haciendo cosas más de comedia pero mi sueño es que en la próxima o la siguiente pueda hacer un Strindberg o algo que me rompa por dentro. Mi finalidad es llegar a fundar incluso mi propia compañía.
En general, ¿te gustaría hacer más dramas? Bueno, ya sabemos lo que es España. Si haces una cosa enseguida te encasillan. Que bueno, yo encantado, porque pienso que en lo único en lo que no hay que encasillarse es en el paro. Sí que es cierto que hice un papel dramático en el cine en la película que he citado antes, “5 metros cuadrados” y aún así me siguen ofreciendo más comedias, más de lo mismo. Cada profesión tiene un recorrido y uno decide hasta donde puede. Uno va cumpliendo años y se va dando cuenta de lo que realmente quiere hacer. Yo ahora mismo si me siguen ofreciendo cine del mismo tipo prefiero hacer televisión, ganar dinero y poder invertir en el teatro para hacer lo que me dé la gana. Ese es el camino que yo quiero seguir, hacer en teatro lo que no puedo hacer en el cine. Yo no decido: “Voy a hacer treinta comedias y luego un drama”. En este país somos -yo también me incluyo- un tanto cuadriculados. Y eso que está comprobado que los actores de comedia casi siempre saben hacer drama pero en el caso contrario, muy pocas veces.
¿Cómo ha sido el recibimiento de “Atchúusss!!!” hasta el momento? Te podría mentir, pero no lo voy a hacer. Ha sido un éxito brutal. Hemos dejado de llenar sólo en dos plazas y hemos hecho más de cien funciones. Te puedo decir también que voy a invertir de nuevo en el espectáculo y eso también es señal de que va bien porque yo trabajo en la tele pero no soy multimillonario y si no viese que va bien no me arriesgaría. Me ha salido redondo las tres veces que he invertido en obras de teatro, y no dudo de que la cuarta va a ser otro éxito. Texto de Roberto González.

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