Sanguijuelas del Guadiana. Contando lo vivido.

Nacidos entre cocheras, fiestas de pueblo y kilómetros de carretera, Sanguijuelas del Guadiana se han convertido en una de las grandes revelaciones del circuito festivalero. Con una mezcla explosiva de rumba, rock, folk y actitud rural, el grupo extremeño habla de raíces, identidad y canciones que ya corean miles de personas como auténticos himnos.
Para empezar, contadnos un poco cómo empieza la historia de Sanguijuelas del Guadiana. Pues la banda empieza con tres amigos de toda la vida de un mismo pueblo, que se empiezan a juntar hace diez años en una cochera para intentar hacer música. Después de muchos parones y ver que no acabamos de arrancar, decidimos ponernos en serio con el proyecto y hacer nuestro primer disco. ‘Revolá’
¿Cómo se lleva eso de hacer este tipo de música en un ambiente rural? La verdad es que para nosotros el ambiente rural no es un obstáculo, es la inspiración. Todo lo que hacemos nace de ahí: las fiestas, la gente, las historias y la forma de vivir que tenemos en los pueblos. Sonamos así porque venimos de ahí.
¿En qué momento os disteis cuenta de que este proyecto podría funcionar al nivel que lo ha hecho? Creo que nos dimos cuenta cuando vimos que la gente cantaba las canciones como si fueran suyas. Ir a tantas ciudades y tan lejos de nuestra casa y ver que la gente te conoce, que canta las canciones y que te apoya, fue el punto de decir… La cosa va p’alante.
Este verano vais a estar tocando prácticamente en todos lados. ¿Cómo estáis viviendo esa sensación de convertiros casi en “la banda de moda” del circuito de festivales? Lo vivimos con mucha alegría, pero también con los pies en el suelo. Para nosotros sigue siendo todo bastante nuevo y muy intenso. Pasar de tocar en sitios pequeños a estar en tantos festivales es algo que todavía estamos asimilando.

«No intentamos sonar a nada raro ni forzado, simplemente contamos lo que vivimos, y parece que mucha gente se ve reflejada en eso».
¿Qué creéis que tiene vuestra música para haber conectado tan bien con el público? Creemos que conecta porque hablamos de cosas muy reales y muy nuestras: la vida en los pueblos, la amistad, la fiesta, lo bueno y lo malo de crecer donde hemos crecido. No intentamos sonar a nada raro ni forzado, simplemente contamos lo que vivimos, y parece que mucha gente se ve reflejada en eso.
¿Cómo se trabaja ese estilo tan personal basado en la mezcla de tantos sonidos diferentes? ¿Sentís que venís de una tradición musical extremeña o más bien de una mezcla caótica de influencias personales? Bueno, pues al fin y al cabo esa mezcla se debe a los estilos que hemos escuchado desde pequeños y a lo largo de toda nuestra vida. A la hora de hacer las canciones, han salido así por la combinación de nuestras influencias.
¿Creéis que el futuro de la música debe estar, inevitablemente, unido a la falta de prejuicios y a olvidarnos de géneros cerrados y purismos? Sí, totalmente. Creemos que la música funciona mejor cuando no hay tantas etiquetas ni prejuicios. Al final, lo importante es lo que transmite una canción, no el género al que debería pertenecer. En nuestro caso siempre hemos tirado por mezclar lo que nos gusta sin pensar demasiado en que estilo estamos haciendo.
En vuestras canciones hay fiesta, humor y mucha energía, pero también bastante crítica y melancolía. ¿Es importante ese equilibrio para conectar con el oyente, y que parece que os sale de una manera muy natural? Sí, es algo que nos sale bastante natural. En la vida real también conviven todas esas cosas: la fiesta, el humor, pero también los momentos más tristes o de reflexión. intentamos que las canciones reflejen eso tal cual, sin forzarlo. Creemos que ese equilibrio es lo que hace que la gente conecte de verdad.
¿Qué significa para vosotros ver a miles de personas cantando con vosotros ‘Llevadme a mi Extremadura’, que sin duda, se ha convertido ya en uno de los himnos de la banda? Es una sensación muy difícil de explicar. Ver a tanta gente cantando “Llevadme a mi Extremadura” con nosotros es algo que nos emociona muchísimo. Además, cuando tocamos fuera de Extremadura y hay extremeños, sentimos que lo cantan de verdad porque echan de menos su tierra. Texto de Sergio Iglesias. Fotografia de Vera Valentin.
Sanguijuelas del Guadiana actuarán el 10 de agosto en la Pza. Tomás Alba (Sagüés) de Donostia.



