Presente y futuro de Pabellón 6, según RAMÓN BAREA.

Teatro // En noviembre de 2025 se derribó el antiguo edificio de Pabellón 6 y se inauguró el edificio que será la sede permanente de la Gazte Konpainia. Mientras duren las obras del nuevo edificio de Pabellón 6, previsto para 2027, las representaciones se realizarán en el edificio de la Gazte Konpainia. Hablamos con el actor y director Ramón Barea sobre el presente y el futuro de este emblemático espacio dedicado a las Artes Escénicas.
En noviembre de 2025 se dio por concluida la reforma del espacio Garabia, sede de la Gazte Konpainia, ¿qué se ha ganado con este cambio? ¿Cómo está siendo la recepción de este nuevo espacio? Lo que fue una antigua serrería, que luego cobijó el proyecto de Fábricas de Creación impulsado por el Gobierno Vasco, se ha convertido en la Sede Permanente del proyecto de Compañía Joven / Gazte Konpainia de Pabellón 6. Ya inaugurado y llenando en todas sus sesiones con las actividades teatrales que se van desarrollando. Un espacio versátil que permite disponer de dos zonas de ensayo y trabajo perfectamente aisladas, y que mantiene no obstante su configuración exterior. Es una “casa de madera» en recuerdo de la serrería.
Aparte de crecer, el cambio era inevitable, por las malas condiciones en las que se encontraba el antiguo pabellón…
Si. Estaba en muy malas condiciones, no solo por su tejado de uralita sino porque las paredes tenían mucha humedad y se iban cayendo a trozos en cuanto ponías un clavo. Los técnicos pensaron que más que hacer cirugía, lo sensato era renovar el edificio manteniendo el alma del anterior.
Paralelamente se planea una reforma del nuevo edificio de Pabellón 6.¿Para cuándo se prevé que termine esta segunda fase de reformas? ¿Qué características tendrá este nuevo edificio? Cruzo los dedos antes, y luego digo que se piensa que la obra se acabará para diciembre de este año. Lo que quiere decir que a primeros del año que viene (2027) estará en funcionamiento. El antiguo pabellón tendrá un añadido ampliado como zona de ensayos, almacén, y camerinos. También el edificio se renueva entero por la misma razón de estado de deterioro. Su configuración exterior será como un pabellón industrial «moderno», de los que vemos en los polígonos. Muy sobrio por fuera, y por dentro con un equipamiento que permitirá también tener varias zonas de trabajo distintas y aisladas, una grada retráctil que permitiría configurar el espacio de diferentes maneras… en fin, un juguete. ¡Ah! Y con entrada de luz día por un sistema de ventanas que podría cerrarse o abrirse según convenga. Lo dicho, que entran ganas de ponerse a trabajar.
Otro de los socios fundadores del proyecto, Mikel Losada, comentó que echará de menos el aroma underground pero que el espacio se convertirá en «algo mejor», ¿a ti te genera algún tipo de añoranza? ¿Y cuántas ventajas tendrá el nuevo espacio para compensarla? Te digo una frase que me gusta que la usa Nieves Concostrina: «Cualquier tiempo pasado fue… anterior». No pasaremos frío, no se inundará el local por las goteras, se amplía el espacio, podría tener más zonas de trabajo… En fin, prefiero pensar en las posibilidades que se abren. Recordaremos con muchísimo cariño los 15 años pasado en Pabellón 6, y nos pondremos al curro porque queda mucho teatro pendiente. Creo que es mejor para todos.
Con estos cambios Pabellón 6 pasa a convertirse en el tercer teatro municipal de Bilbao y esta reforma es el resultado de una colaboración público-privada. Aunque ha sido y seguirá siendo un espacio autogestionado, ¿cómo valoras la ayuda pública para este proyecto? Creo que es modélica. Algo no habitual. Cuando el Ayuntamiento nos dijo que no abandonábamos el antiguo pabellón y que se añadía el de enfrente como sede del proyecto de Gazte Konpainia, se nos abrió el cielo. Nos parecía un sueño. Acostumbrados a habitar en precario pabellones industriales para trabajar, tener un espacio de propiedad pública y de gestión privada nos parecía un sueño largamente deseado, para acoger a esta profesión que tiene un índice muy alto de paro, de inactividad. Esto va a permitir jugar, jugar en serio, entrenar… El proyecto de Pabellón en menos de un año ha recibido dos premios muy importantes: el de la Asociación de Directoras y Directores de Escena (ADE) que acoge a la práctica totalidad de los directores y directoras de España le ha otorgado el Premio Adolfo Marsillach a una Labor Teatral Significativa 2025; y la reciente nominación a Mejor Labor de Producción de los Premios Talía de la Academia de las Arte Escénicas. Seguimos, seguimos…Texto de Roberto González.



