Immanuel Wilkins. El sonido Blue Note.

Immanuel Wilkins es un saxofonista y compositor estadounidense, aclamado como una de las voces más brillantes del jazz contemporáneo. Destaca por su sonido visceral que fusiona la vanguardia y el free jazz con la espiritualidad afroamericana y la tradición. El 5 de julio actuará en Getxo Jazz.
¿Cómo crees que la atmósfera de tus nuevos ‘Live at Village Vanguard’ influye en tu actuación en comparación con tus álbumes de estudio anteriores? El Village Vanguard es especial porque es una verdadera ‘listening room’. El público participa en la creación musical y aporta muchísima energía a cada actuación. La atmósfera en directo también añade cierta presión, está claro, por todas las leyendas que han tocado allí y por la presión de saber que la luz roja está encendida y estamos grabando.
Dado que los volúmenes se han publicado mensualmente (marzo, abril y mayo), ¿crees que existe una progresión temática o musical específica entre el Vol. 1, 2 y 3? En realidad no hay una progresión temática o musical; simplemente he intentado crear tres álbumes que tengan una buena coherencia energética y compositiva. Son canciones que grabamos en solo dos días: dos sets cada noche, así que tenía cuatro sets de material para elegir.
Eres conocido por tu capacidad narrativa y emocional; de estos tres volúmenes, ¿qué tema te ha impactado más? ‘Eternal’ se siente como una pieza con un claro trasfondo conceptual. Reflexioné mucho sobre la temporalidad: las formas en que habitamos el espacio y el tiempo y cómo esas percepciones pueden alterarse. Creo que la música ofrece un nuevo espacio temporal en el que existir y hay mucha construcción de mundos, realidades alternativas que pueden surgir cuando se ofrece una nueva dimensión en la que se puede considerar el tiempo. Los últimos quince minutos de ‘Eternal’ son una meditación y, en ese sentido, es una pieza que se desvanece en el fondo y vuelve al primer plano cuando uno decide.
Has mencionado que prefieres el término «música sagrada» a «jazz espiritual». En el contexto de un festival como el Getxo Jazz al que vendrás en julio, ¿cómo preparas a tu cuarteto para actuar así? Siempre intento acercarme a Dios y la música siempre ha sido para mí un acto de servicio. Por eso, mi objetivo es estar lo más abierto posible tanto a recibir como a dar. Recibo la música que fluye a través de mí con la mayor humildad y respeto.
Al componer, ¿cómo decides cuándo un tema requiere voz y cuándo es mejor instrumental? Mi práctica compositiva es bastante intuitiva. Suelo cantar las melodías mientras escribo, así que a menudo escucho voces en mis composiciones. Me encanta la abstracción, así que si puedo escapar de una estructura narrativa me siento más satisfecho.
A menudo citas influencias de otras formas de arte, como el cineasta Arthur Jafa o el concepto de sprezzatura. ¿Cómo cambia esta filosofía la forma en que estructuras cada pieza? Arthur Jafa es un maestro de la proximidad. Su filosofía se basa en dejar que las cosas interactúen entre sí. ¡Se parece mucho a la música! El contexto y la proximidad hacen que las notas armonicen. Y eso es lo que crea la armonía en un contexto amplio, pieza por pieza, o a nivel molecular, nota por nota. Solo quiero crear obras que armonicen entre sí; la curaduría, el contexto y la proximidad pueden hacer que la obra se exprese desde una perspectiva fresca. También disfruto mucho la forma en que los escritores hablan sobre la interpretación. Artistas como Fred Moten o Saidiya Hartman me enseñan muchísimo sobre cómo tocar mi instrumento.
Actuar en un lugar como Muxikebarri en Getxo dará al Getxo Jazz una energía particular. ¿Crees que el público europeo interpreta los elementos sagrados o políticos de tu música de forma diferente al público estadounidense? Tengo muchas ganas de actuar en Getxo y sé que disfrutaré muchísimo de la energía del público. Creo que todo el mundo interpreta la música de forma diferente. Pienso que los elementos políticos en la música negra tienden a magnificarse para el público fuera de Estados Unidos porque se percibe cierto grado de espectáculo con respecto a la realidad. Es muy importante recordar que la lucha anticolonial es mundial y que estas violencias se reproducen una y otra vez en todos y cada uno de los gobiernos. Gran parte de Europa está profundamente implicada en la violencia imperialista, tanto en un contexto histórico, especialmente considerando el comercio transatlántico de esclavos, como ahora, con el auge de muchos partidos nacionalistas de extrema derecha. Mi esperanza y mi sueño es que mi música inspire algo más que un simple discurso; que impulse la acción y la organización real sobre el terreno, hacia la liberación de todos los pueblos del país.

«Tengo muchas ganas de actuar en Getxo y sé que disfrutaré muchísimo de la energía del público. Creo que todo el mundo interpreta la música de forma diferente. Pienso que los elementos políticos en la música negra tienden a magnificarse para el público fuera de Estados Unidos porque se percibe cierto grado de espectáculo con respecto a la realidad».
Tienes un tono de saxofón muy característico, un tono dorado. Para los músicos, ¿podrías compartir cómo tu práctica de notas ha influido en tu capacidad para mantener esa calidad vocal? Para las notas largas, suelo practicar con un bordón. Elijo una nota en el bordón y hago un crescendo lento, desde suave hasta fuerte, y luego un decrescendo de nuevo a suave. Me concentro en la consistencia del sonido y la respiración, y realmente tengo en cuenta la fisicalidad de la nota. Conservar la sensación de cuando lo estoy haciendo bien (risas).
A menudo has hablado de John Coltrane no solo como una influencia musical, sino como un modelo espiritual. John Coltrane es el modelo, pero no es el único. Muestra el proceso mediante el cual se puede pavimentar el camino, pero me preocupa más recrear el proceso que el resultado. Sin duda, John Coltrane es mi mayor influencia, sí.
Ser parte de la familia Blue Note es prestigio. ¿Cuánto influye el legado del sello en tu grabación y cuánta libertad tienes para explorar tu propio sonido? En Blue Note tengo muchísima libertad para crear el tipo de música que quiera. Ha sido increíble contar con un sello que me apoya. Lo que quiero con cada grabación es crear un trabajo digno de la talla de los grandes maestros de esta música. Debo mantener un cierto nivel de rigor y calidad. Me lo tomo muy en serio por los maestros que han grabado innumerables discos increíbles.
Actuarás en el Getxo Jazz, ¿hay algún aspecto de la cultura vasca que destaques? Me encanta el País Vasco y tengo muchas ganas de probar la comida (risas). Algunos de los mejores restaurantes del mundo están en el País Vasco, ¡y ya tengo mi lista de los que voy a visitar! Además, puedo reconocer que… ¡tengo muchas ganas de comer pulpo y calamares! ¡Todo marisco! (Risas)
Getxo tiene una costa preciosa, ¿qué sitios quieres visitar? Me encanta el agua, soy muy de mar. Será genial ir a ver el Puerto Viejo y los acantilados. Disfrutar de la naturaleza durante mis viajes es esencial.
Si tuvieras que elegir una banda sonora para un paseo, ¿elegirías jazz u otra cosa? ¡Algo completamente diferente! Probablemente escucharía ‘POMPEII UTILITY’ de MIKE, Earl Sweatshirt y Surf Gang.Texto de Ángela Saiz. Fotografía de Joshua Wood.
Wilkins actuará el 5 de julio de 2026 en el festival Getxo Jazz.



