The Soundtrack of Our Lives. El caos buscando patrones en el rock and roll.

Tres años después de su resurrección en el Azkena, The Soundtrack of Our Lives regresan a España para reclamar su trono en las distancias cortas. Escoltados por el nervio garajero de Spiders, los suecos coronarán su gira el domingo 31 de mayo bajo la liturgia del Kafe Antzokia de Bilbao. Antes de que vuelva a desatarse la tormenta, pregunto al chamán Ebbot Lundberg sobre el caos, la alquimia grupal y por qué, en plena era del ruido, su único refugio es el silencio absoluto.
Ebbot, en alguna ocasión comentaste que tu regreso se debía a que «se te necesitaba». ¿Es tan desolador el panorama actual que se vislumbra desde las colinas de Suecia como para sentir la urgencia de acudir a nuestro rescate una vez más? Nos dimos cuenta de que no teníamos tiempo suficiente para hacer los llamados «shows de reunión», así que decidimos extenderlo todo. Simplemente porque pensamos que era divertido. TSOOL siempre ha sido algo que refleja estos tiempos extremadamente transformadores en los que vivimos, así que es una situación en la que todos ganan en una noria. Y resultó ser algo bastante divertido para todo el mundo.
Tu paso por el Azkena Rock en 2023 todavía vibra en las montañas de Mendizabala. ¿Qué recuerdos guardas de aquella velada y qué sentiste al ver que, tras diez años de ausencia, el público vasco seguía conectando con tu música? Quizás solo estábamos desbloqueando algunas espirales de ADN que habían estado ocultas por un tiempo. Es el signo de los tiempos, aunque apenas recuerdo lo que pasó la última vez. Aunque sí recuerdo que hubo algunas tormentas de lluvia, lo cual fue inusual para ese maravilloso festival.
Te has descrito a menudo como una antena que sintoniza frecuencias del éter. Echando la vista atrás a vuestra época dorada, ¿podrías explicarme cómo funcionaba esa alquimia y cómo era el proceso de transformar una señal externa en una canción real? Interesante pregunta. Son solo ideas creando algo. Como cualquier forma en este universo. Como dice la impecable cita de Lou Reed: «Entre el pensamiento y la expresión, yace toda una vida». La alquimia era el caos formando patrones en la simplicidad del rock ‘n’ roll básico desde una cierta perspectiva. Como la vida misma.

“ Como dice la impecable cita de Lou Reed: «Entre el pensamiento y la expresión, yace toda una vida». La alquimia era el caos formando patrones en la simplicidad del rock ‘n’ roll básico desde una cierta perspectiva. Como la vida misma».
En este contexto de 2026, donde estamos saturados por el ruido de la era digital y los algoritmos, ¿qué tipo de frecuencias captas hoy? ¿Escuchas música, captas ideas, imágenes o percibes más bien el estruendo de una civilización que parece estar desmoronándose poco a poco? Todos nos movemos inevitablemente hacia algún lugar, con antena encendida o no. Obviamente hacia una frecuencia más alta que crea una fuerte distorsión en ciertos lugares. Para mí, el desafío es simplemente asegurarme de que sea posible navegar musicalmente pase lo que pase. Como para cualquier otra persona.
¿Consideras que el rock acompañado de grandes letras sigue siendo el último reducto de la inteligencia humana? ¿Existen bandas hoy en día que te transmitan esa sensación de que componer una canción vital sigue siendo el oficio más arriesgado del planeta? Es una pregunta difícil. Depende mucho de quién escuche y de qué sea realmente la inteligencia. No me gusta juzgar eso. Prefiero simplemente rellenar las partes que faltan de lo que es emocionante para mí y para la banda en este circo del entretenimiento. Sea peligroso o no.
Hablemos sobre cómo fluye tu creatividad en la actualidad. Tras años defendiendo que ‘Throw It to the Universe’ era vuestro punto final, ¿habéis vuelto a reuniros para crear material nuevo? ¿Tenéis ya algún verso o idea escrita para el futuro? Hay treinta y tres canciones nuevas para ser lanzadas, pero eso es en mi tercer álbum en solitario. Lo que TSOOL haga como banda en el futuro es difícil de predecir.

«TSOOL siempre ha sido algo que refleja estos tiempos extremadamente transformadores en los que vivimos, así que es una situación en la que todos ganan en una noria».
El Kafe Antzokia posee una atmósfera casi espiritual. Para alguien que suele salir a escena con túnica, ¿debemos esperar que el show de Bilbao sea una misa para pecadores o un exorcismo para todos? Será lo que tú quieras. Lo que sucede, sucede de una manera mágica, con suerte.
Bilbao y las bandas de origen sueco parecen compartir una conexión especial, quizás por el clima gris y el pasado industrial. ¿Percibes tú también esa hermandad forjada en hierro y lluvia cada vez que aterrizas en la capital vizcaína? Parece que todos somos chemtrails (estelas químicas) en esto. Tal vez esa sea la respuesta en la que nadie pensó.
¿De qué manera gestionáis los egos del grupo después de tres décadas de trayectoria? ¿Os comportáis ya como ese matrimonio de ancianos que no necesita hablar, o todavía os hacen falta unas botellas de whisky para deciros las verdades a la cara? Todos tenemos diferentes verdades y perspectivas. Como en todas las relaciones. Esa es la escuela de la Tierra. Y la comedia que gira en torno a ella.
¿Qué suena actualmente en el reproductor personal de Ebbot Lundberg? Mis oídos veteranos encuentran refugio en el silencio absoluto estos días. Porque el vacío es de donde todos venimos.
Si tuvieras la responsabilidad de elegir únicamente una composición de todo tu repertorio para que fuera la banda sonora oficial del último día de la humanidad sobre la Tierra, ¿cuál de ellas escogerías? Sería ‘From Gravity To Gold’ o ‘Galaxy Gramophone’. Texto de Sendoa Bilbao. Fotografía de J.P. Morgan Friberg.
The Soundtrack of Our Lives actuarán el 31 de Mayo en el Kafe Antzokia de Bilbao.



