The Secret Society. Primero los principios.

En un nuevo momento de replanteamiento creativo, The Secret Society presenta ‘Contra toda autoridad’, un EP que deja ver la huella del tiempo y la distancia como materia viva. El disco nace desde la continuidad y la búsqueda de una verdad compartida, anclado en una trayectoria persistente y arropado por un equipo de afinidades construidas a lo largo de los años. De vuelta al público, abre un espacio sobrio e íntimo donde el directo funciona como lugar de encuentro y cada canción encuentra su propio pulso y su tiempo, ofreciendo al oyente una relación cercana, consciente y con la mas actual manera de hacer punk necesaria. The Secret Society actuará el 5 de marzo en Kafe Antzokia.
Vuelves a tocar en Bilbao dentro de una gira muy concentrada, trece conciertos en trece días. ¿Qué te interesa de ese formato casi físico, de resistencia, frente a otras maneras más espaciadas de girar? Esta es la única forma que tengo de girar ahora mismo. Vivo en Hamburgo desde hace 4 años con unas condiciones determinadas y aprovecho que mis hijas se van con su madre de vacaciones de mitad de marzo (aquí el reparto de las vacaciones escolares es diferente) para escaparme dos semanas a tocar todos los días seguidos. Aquí en Alemania soy una persona que se dedica a algo totalmente ajeno a la música y nadie de mi entorno laboral podría llegar a imaginar lo que hago cuando digo que «me voy unos días a ver a mi familia a Madrid». Me divierte mucho esta doble identidad y diría que parte del placer que me provoca hacer estas giras es seguir manteniendo, aunque sea por unos días, la fantasía de ser un artista muy importante para un número muy reducido de personas. En algún punto de esta relación incomprensible encuentro la razón para hacerlo. En cualquier caso, lo que para algunos es un esfuerzo es en realidad mi pasatiempo favorito: viajar con amigos para tocar mis canciones en una ciudad diferente cada noche, reencontrarme con personas a las que quiero y admiro, conocer a gente nueva y dejarme cuidar por desconocidos. No beber alcohol y no tomar drogas es vital para poder hacerlo con garantías. Tengo cuarenta y siete años y conviene no hacer el tonto por ahí.
Después de más de veinte años, sigues moviéndote al margen de modas y lógicas de mercado al mas puro estilo punk. ¿Eso es una decisión consciente, una consecuencia natural o una mezcla de ambas? Desarrollar mi carrera en los márgenes no lo veo como un premio de consolación, sino como un privilegio. Y tampoco es un fin en sí mismo: no es una etiqueta que signifique demasiado. Admiro y consumo mucha música mainstream (desde R.E.M. hasta Deftones pasando por Bruce Springsteen), y me encantaría haber sido capaz de vender millones de discos, pero, a diferencia de otros planteamientos, para mí el éxito no es un concepto cuantitativo y nunca lo ha sido. Mi música es la que es, mis ritmos son los que son y mis condiciones materiales y mis limitaciones son las que marcan mis posibilidades. En más de 20 años he tomado decisiones que han ido definiendo el lugar y la música que hago ahora. Y estoy muy cómodo y muy agradecido de poder seguir haciendo esto un par de semanas al año, que siga siendo viable y, más importante, que siga teniendo tanto valor para ese grupo reducido de gente del que te hablaba antes. Si lo piensas, es realmente increíble que haya personas a miles de kilómetros de mi casa a las que les parece importante lo que yo hago.
Luego, por supuesto, hay que articular todo eso. Hay que darle forma y hay que hacerlo funcionar. Y para mí, que la música no es mi principal fuente de ingresos, lo importante es cómo lo haga, mucho más importante que hacerlo o no. Porque en el cómo es donde está la diferencia.
‘Contra toda autoridad’ no se presenta como una ruptura, sino como un nuevo capítulo. ¿Qué sientes que ha cambiado —si es que ha cambiado algo— en tu manera de escribir o de estar en el escenario en este momento? ¿De donde sale la inspiración o en qué momento vital lo has escrito? Hay un poeta y crítico francés llamado Yves Bonnefoy (que murió hace no mucho, en 2016) que decía que Todos los poemas son el mismo poema”, en el sentido de que toda poesía intenta decir, una y otra vez, una verdad esencial por vías distintas. Me parece una manera excelente de expresar algo muy difícil de expresar y yo siento que mi música es un poco eso, que todas las canciones son la misma pero que trato de darle formas diferentes cada vez, no sé si con la intención de evolucionar o porque evito repetirme, paradójicamente.
Siempre estoy escribiendo. Tengo un archivo de notas en el Drive que actualizo bien desde el ordenador o bien desde el móvil, desde donde esté, cada vez que se me ocurre algo, un verso, una idea, un concepto a desarrollar, un hilo del que tirar. Y siempre estoy grabando cosas con la guitarra. Hace poco conté por curiosidad cuántas notas de voz tenía grabadas desde mi cumpleaños (19 de julio) hasta el día que lo miré: 162. Algunas de esas notas son sólo melodías de voz o secuencias de acordes y otras son canciones que no están mal. Ojalá recordara cómo tocarlas. Si bien hay días que siento que tengo mejores ideas que otros, procuro estar siempre atento.

«Seremos tres en el escenario: David T. Ginzo, que forma parte de The Secret Society desde 2015, Klas Van Hasselt, que vive en Hamburgo y forma parte de The Secret Society desde 2023 y yo».
Has insistido muchas veces en el directo como espacio de encuentro más que como espectáculo. ¿Qué debería esperar alguien que vaya a verte en Bilbao y no conozca el proyecto? ¿Que banda te acompañará? Se me da fatal venderme. Al final no soy más que un tipo de mediana edad y con una manera un poco atípica de interpretar la vida tratando de compartir su verdad con desconocidos. Espero que nos podamos caer bien en ese rato y aprender ambas partes de esa experiencia irrepetible, porque nunca volveremos a ese día y a ese lugar nunca más, de modo que es mejor que nos vayamos de ahí con el mejor recuerdo posible. Seremos tres en el escenario: David T. Ginzo, que forma parte de The Secret Society desde 2015, Klas Van Hasselt, que vive en Hamburgo y forma parte de The Secret Society desde 2023 y yo.
Esta gira es compartida con Tuya, un proyecto con el que hay una relación personal y musical larga. Además, las entradas tienen precio único gestionado por vosotrxs mismxs.¿Qué aporta toda esa afinidad al clima del directo? Como nunca sé qué concierto será el último o qué gira será la última, trato de compartir esos momentos tan preciados con gente que quiero. David T. Ginzo (Tuya) es una persona a la que quiero y admiro, con la que he viajado y tocado mucho en el pasado y al que me sale cuidar de forma natural. Además, y esto me molesta un poco, porque no sé si es ensalzarle o vejarle, es una de las pocas personas que he conocido a la que me he referido en más de una ocasión como «genio». Creo que tiene algo que no tiene nadie más y eso es una suerte y, a la vez, una condena para él. Porque no puede dejar de ver la realidad con un filtro al que yo no puedo siquiera aspirar a entender. A veces discutimos airadamente por cualquier chorrada por ese motivo, porque él no puede evitar ser retorcido y yo no puedo entrar en su espiral, pero nos ponemos a tocar y él sabe qué voy a hacer yo y yo sé qué va a hacer él. La suerte es que a mí siempre me gusta lo que hace él. Texto de Mikel Izarra.



