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El vestido. Un legado peligroso.

vestido

Belén Rueda y la niña Vera Centenera (‘Secaderos’) protagonizan la segunda película de Jacob Santana, un inquietante thriller que habla de la relación entre una madre y su hija. Hablamos con el director.

¿Cómo surgió el germen de la historia? La idea general viene, en realidad, de Diego Ayala. Se lo pasó a Frank Ariza, que adaptó un poco el guion. La premisa original en realidad era un poco distinta y se cambió, jugando con las dificultades de la adolescencia: nuevo colegio, cambios en la vida… y lo que eso genera. Ese rollo de ‘El exorcista’, o de ‘Carrie’, con una niña en proceso de cambio… algo que ya es un subgénero en sí mismo dentro del género de terror y luego, al final, darle una vuelta hacia otro terreno, para darle un giro al tópico, por así decirlo.

Has trabajado en películas y series de diferentes temáticas, pero ¿tienes predilección por el cine fantástico y de terror? En realidad, sí. Cuando empecé en esto del cine, yo era el típico gafotas. Me gustaba mucho el cine clásico y el cine como con mucho fondo y muy profundo: Tarkovski, Godard y todos los grandes intelectuales del cine. Pero de repente tuve una hija y me fui con ella al Pirineo. Como había que andar y andar se me ocurrió contarle historias de terror. Le empezaba a contar las películas de Freddy, ‘Viernes 13’, etc. Mi hija tiene ya veinte años y se ha convertido en nuestro código de cine. Desde hace diez años hemos empezado a ver juntos todas las películas de terror, una y otra, y otra vez, y realmente sí se ha convertido en algo que me apasiona.
Ir al cine a sentir emociones que no estoy acostumbrado a sentir, y emociones muy puras, básicas, como el miedo o la risa, me parece algo muy gratificante.

¿Pensasteis desde el principio en Belén Rueda como protagonista? Sí, se escribió directamente como un vehículo para ella, como una película hecha a su medida. Ya en mi primera película, ‘Reversión’, Belén hacía un pequeño papel, así que cuando Frank vino con ‘El vestido’ se lo propusimos a ella directamente.

Y en el caso de la niña, Vera Centenera, que había actuado en ‘Secaderos’, ¿la elegisteis a través de casting? Su físico e interpretación son muy adecuados.Hicimos un casting bastante exhaustivo, vimos a un montón de niñas y al final nos quedamos con tres. Vera es la que mejor nos encajó, sobre todo porque tiene esa mirada tan perdida, y no sabes muy bien dónde esta mirando. Eso crea cierto desasosiego, pero aparte de eso es una niña muy dulce, y eso también juega a favor del papel. No queríamos que fuera muy dura porque iba a parecer demasiado separada de la emoción de Belén. Le hicimos una prueba junto a ella y queríamos que diera la impresión de que Belén la entendía y que estaba allí para escucharla cuando se le pasaran las emociones que ella estuviese sintiendo. La mirada y la voz de Vera me parecían geniales.

La película tiene una parte de época, ¿fue especialmente interesante de realizar? ¿Conllevó alguna dificultad técnica? Pues la dificultad técnica consistió en que estaba iluminada solo con velas. En principio lo queríamos rodar en cine, pero no pudimos porque se nos complicó un poco la gestión, pero nos dijimos “por lo menos vamos a hacerlo con luz natural”. Y la verdad es que quedó superbonito de ver y de sentir y escuchar el tintineo de las luces, cómo se mueven… la verdad es que estuvo muy guay. Y la actriz es maravillosa, con esa cara tan de época y esas expresiones, estuvo muy bien.

Aparte de esto, ¿fueron necesarios muchos efectos digitales? Sí, nosotros trabajamos con Wonder & Rilet, que suelen hacer las cosas que hacemos aquí en AF Films, pero la verdad es que no tiene tantos efectos digitales. Tiene algunos, como lo del niño, pero hay muchas cosas físicas también. Queríamos que la película tuviera ese poso como de cine antiguo o cine clásico, en el que las cosas ocurrieran de verdad: los sonidos, el ruido, las pisadas, las puertas… Los elementos que dan más miedo son la casa, los pasos… más que el hecho de que aparezcan cosas muy raras.

Has comentado que la premisa consistía en dar la vuelta a un concepto típico de películas de terror, pero además de eso, ¿existía un interés por hablar de temas como la relación entre madre e hija, el bullying o la violencia de género? Pues exactamente, sí, queríamos hablar un poco las tres cosas. Por un lado nos interesaba mucho lo del bullying porque nos parecía que era otra manera de empatizar con tus hijos, de intentar meterte en su universo y defenderlos. Y también nos apetecía mostrar cómo el excesivo control de los padres hace a veces que los hijos se separen un poco. Creo que a los niños en ocasiones hay que dejarles un poco de cancha para que sean ellos los que vengan a hablar contigo. Si les aprietas mucho a veces lo que consigues es que den un paso atrás. Texto de Roberto González.
‘El vestido’, dirigida por Jacob Santana, con Belén Rueda, Vera Centenera y Elena Irureta, se estrena el 13 de febrero.

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