My Twitter Feed

April 10, 2026

NOTICIAS FLASH:

The Soundtrack of Our Lives. El caos buscando patrones en el rock and roll. -

sábado, marzo 28, 2026

Cobardes. Nuestro mejor carnaval. -

sábado, marzo 28, 2026

James Rhodes. La música ha salvado mi vida. -

sábado, marzo 28, 2026

Mirua. Konektatzea. -

sábado, marzo 28, 2026

Kitty, Daisy & Lewis. Familia. -

sábado, marzo 28, 2026

Idoia. De amar y desandar. -

sábado, marzo 28, 2026

Opal in Sky. Del meme al moshpit. -

sábado, marzo 28, 2026

Lapönia. ¿La verdad nos hará libres? -

jueves, marzo 26, 2026

Auri. La vida empieza a los sesenta. -

jueves, marzo 26, 2026

La cara B de la industria musical, según CLARA Y OLIVIA CÁBEZ. -

miércoles, marzo 25, 2026

La comedia absurda, según ANÍBAL GÓMEZ. -

miércoles, marzo 25, 2026

Nom Nom: Cozy Forest Café. Tropezando exitosamente. -

miércoles, marzo 25, 2026

Viva! En un pueblo de Castilla. -

miércoles, marzo 25, 2026

Reseñas AUX 138. -

martes, marzo 24, 2026

Tecnología AUX 138. -

martes, marzo 24, 2026

Repion. Cercanía y nostalgia. -

miércoles, febrero 4, 2026

Kakkmaddafakka. Buenas vibraciones. -

miércoles, febrero 4, 2026

The Secret Society. Primero los principios. -

miércoles, febrero 4, 2026

Quaoar. Cinco amigos flotando. -

martes, febrero 3, 2026

Palíndromos ilustrados, según JOSÉ PABLO GARCÍA. -

martes, febrero 3, 2026

Chulería, joder! Chulería, actitud y mucha verdad.

chuleria1

‘Siempre me siento regular’ es el título del segundo trabajo de la banda más salvaje de Ezkerraldea. Para hablarnos de este disco hemos charlado con Iratxe, vocalista de Chulería, Joder!

Chulería, Joder! actuarán el 24 de enero en la Sala Jimmy Jazz de Vitoria-Gasteiz.

Cuéntanos cómo surge este proyecto. Yo venía de otra banda, Desorden Punk Rock, un grupo de chavales y chavalas de diecisiete años, que montamos un poco porque todos mis amigos tenían banda y yo también quería tenerla (risas)… y cuando eso acabó, en tres o cuatro años, me quedé un poco coja, porque tocábamos mogollón, y era la vida que yo ya venía haciendo, y no dar conciertos era algo muy extraño, y no me adaptaba. Así que llamé a mi mejor colega, Antton, que toca la guitarra, y le obligué un poco a montar esto, y empezamos a componer temas para este nuevo proyecto.

¿Y cómo se va uniendo el resto de la banda? Para completar la banda fuimos reclutando a la peña de El Matadero, los locales donde ensayábamos con Desorden. Lo que hicimos fue pescar donde queríamos pescar, y lo teníamos muy pensado. Y por eso llamamos a Miryam, que es una puta ama de la batería y Alda, que es un máquina que siempre está dispuesto a todo, y está metido en todos los saraos de Portu, siempre da alegría… y si lo de juntarme con Antton fue muy de corazón, lo de que Alda y Miriam entraran en la banda estaba más pensado.

¿Qué diferencias hay entre este segundo disco y vuestro debut, ‘La Urbe’? Tampoco somos una banda muy seria, tocamos lo que nos sale de las entrañas, sin intención de querer vender nada, y sin ninguna predisposición a que suene a tal o cual grupo o sonido. Hacemos lo que sabemos y lo que podemos, y es lo que hay. Sí que hay gente que nos dice que les gusta más que el primero, que sonamos a nosotras mismas… me la pela, nosotras tocamos y ensayamos porque es lo que necesitamos para tener la mente ocupada, y olvidarnos un rato de la puta mierda de realidad. Pero no hay nada de marketing en lo que hacemos.

¿Qué influencia ha tenido Haritz Harreguy en la producción de vuestros discos? En el primer disco nos dijo para cambiar algo y le dijimos que ni de coña. Y en este nos dijo para hacer un cambio de tiempo, y en eso le hicimos caso. Pero no es nuestro productor, es un tío muy profesional, que no pinta mucho con nosotros, porque nosotros no lo somos… y es una puta maravilla escuchar esto incluso con tu equipo de mierda, o con tus cascos del bazar de al lado de casa, porque no te da para unos Marshall, y eso es de lo único que podemos fardar Chulería, joder!, de que el disco es un cañón. Lo que yo creo es que Haritz no opina demasiado porque tampoco quiere cambiar nuestra esencia.

chuleria2

 

Uno de los puntos fuertes de la banda es la energía en directo, especialmente tú como vocalista… Sí, mi perfil es el más visual, el más exagerado… pero es algo que me sale y que llevo haciendo desde Desorden, es como un grito de revolución, movimientos que hemos visto en Vulpess o Siouxsie Sioux… ese punk que te sale físicamente. Pero cada una de nosotras en la banda tenemos nuestra forma particular de vivirlo, y somos nosotras mismas sin forzar nada.

En este trabajo también percibimos un mayor protagonismo de los coros y las segundas voces… Eso sí que está un poco más trabajado. Llevamos mucho tiempo en esta movida, y vamos aprendiendo recursos para hacer cosas diferentes. Y esos contrastes en las voces vimos que molaban. Antton también tiene más protagonismo en las letras, y aunque hemos vuelto a compartir el trabajo de escribir, él ha tenido más desgracias este año y ha escrito más, porque igual las podía sentir más. A Antton y a mí no nos gusta nada el rollo panfletario. Somos lo que escribimos, y por supuesto que vivimos en este mundo capitalista y ese odio se te puede escapar en las letras. Las dos somos muy emocionales y, aunque sufrimos un montón, también nos lo pasamos muy bien juntas y escribir es nuestra terapia. En ese sentido, las letras son muy pop, y hablamos de lo que realmente nos mueve: cuando te han roto el corazón, o tu madre está enferma, los problemas que tenemos… porque tú por el capitalismo también sufres, pero de una forma más genérica. Pero con lo que sufres es con la vida cruda, con lo que te toca… de ahí lo de “Siempre me siento regular”, que es algo que le pasa a todo el mundo. Y el que diga lo contrario, que vaya a Cáritas.

¿Cómo surge la colaboración con Miren Narbaiza y Joseba B. Lenoir en ‘Nazka’? Les conocimos en la época de Desorden, yo conocía el mundo del punk más violento y no seguía lo que hacía Miren, y a Joseba le conocía con Sexty Sexers. Pero luego fui conociendo también las movidas que él hacía en solitario y todo lo que hacía Miren con Mice. Y aunque al principio parecía una gente superlejana a lo que haces, vas coincidiendo en bolos como los de Silitia, Ez Ez Ez y otras, y al final nos hemos hecho amigas, y esta colaboración ha surgido por una amistad, que es algo muy bonito de decir..

¿Qué supuso para la banda ganar dos premios Koska como mejor disco de Bizkaia y banda revelación? Me parece todo un circo y una mentira de puta madre. La gente que nos quiere escuchar, como a cualquier otra banda, que vaya a los bolos. Pero los premios me parecen una puta falacia. A mí nadie me tiene que dar un premio de nada, ni a mí ni a nadie… a ver quién es mejor o quién es peor… y encima compitiendo con bandas colegas, y luego siempre está lo del cupo de mujeres y muchas cosas que me ponen de mala leche, y por eso no me siento a gusto en esos circuitos. Lo que siempre ha movido la cultura en Euskal Herria son los gaztetxes y los sitios autogestionados, donde hay más circuito y nos sentimos cómodas. Y para tocar ahí no nos hace falta participar en ningún concurso ni que nos den ningún premio.

¿Tenéis claro que era necesario salir de Spotify para poner vuestro granito de arena en la visibilización del genocidio? Creo que es lo mínimo que podíamos hacer. Y no ha habido debate. Es muy fácil decirle a un músico que tiene que quitar su música de ahí, pero creo que todas, individualmente, debemos trabajar para dar visibilidad a lo que está sucediendo, porque hay muchas cosas que hacemos, o muchos productos que consumimos que también favorecen el genocidio. Por eso es importante que todas hagamos lo que podamos y esto, que para nosotras como banda es mínimo, creo que era lo que teníamos que hacer en este momento porque, por lo menos, ya es algo. Texto de Sergio Iglesias. Fotografía de Akane Saraiva.

Deja un comentario