Rondallas. Un desfile de emociones.

Daniel Sánchez Arévalo regresa a las salas con una divertida comedia con tintes dramáticos que adopta una estructura clásica y universal para desarrollar una trama en torno a una tradición local y particular. Para ello cuenta con un reparto coral en el que se incluyen desde actores prolíficos como Javier Gutiérrez a rostros jóvenes como Judith Fernández.
‘Rondallas’, dirigida por Daniel Sánchez Arévalo, con Javier Gutiérrez, María Vázquez, Judith Fernández, Fernando Fraga y Tamar Novas, entre otros, se estrena el 1 de enero.
¿Por qué te decidiste por el tema de las rondallas y por qué, concretamente, las de Galicia? En realidad es que este tipo de rondallas son de una zona muy local. Incluso dentro de Galicia son muy desconocidas, porque son de una zona de Pontevedra, al sur de Vigo. Son bastante desconocidas incluso dentro de la propia Galicia. A mí siempre me han gustado mucho las historias pequeñas que tienen potencial de ser muy universales, en la tradición del cine de comedia británico al estilo ‘The Full Monty’, en las que cuentas historias en un sitio muy concreto, sobre personas muy concretas, y luego ves cómo eso viaja y se convierte en algo con lo que todos se pueden identificar y empatizar.
Mencionas ‘The Full Monty’ pero supongo que también tomaste inspiración de muchas películas pertenecientes al subgénero de las comedias deportivas. Sí, sí, totalmente. Pensaba en películas como ‘Hoosiers’, con Gene Hackman. Y efectivamente está toda esa tradición de las películas deportivas de entrenadores y cómo transforman de alguna manera a todo un pueblo o una comunidad. Siempre ha sido uno de mis géneros favoritos y ha sido una gran inspiración a la hora de hacer la película.
A la hora de hacer la película, habréis acabado totalmente imbuidos en esta cultura. Aprendiendo todas las normas que se deben cumplir en los desfiles. Sí, sí, claro, . Me enganchó muchísimo todo el proceso. Desde septiembre empiezan a ensayar, a juntarse, a elegir los temas, a adaptarlos a la música, los abanderados, las formaciones. ..Bueno, que había algo ahí como muy cinematográfico, porque ese proceso es muy chulo de ver, y yo me imaginaba ese tipo de pelis de superación, en las que un grupo de gente se une por un bien común, pero están empezando y todavía no saben muy bien cómo hacerlo. Eso me enganchó mucho. Y luego, bueno, había que encontrar el argumento, porque no es solo una historia sobre cómo se monta la rondalla, sino que se trata sobre un pueblo deprimido, sacudido por una tragedia y cómo a través de la música pueden encontrar el camino hacia la sanación.
¿El rodaje fue similar a la trama de la película? En el sentido de que los actores se tendrían que aprender el desfile y puede que tuvieran algún que otro accidente... Efectivamente, tengo actores que se tenían que meter dentro de una rondalla. La rondalla está compuesta por gente de las rondallas locales e hicimos nuestra propia rondalla, pero son todos gente de allí, aficionados, no hay músicos profesionales y yo estaba obsesionado con que nuestros actores se mimetizaran y no parecieran un pegote el verles a ellos. En el caso de Judith y de Fer, que tocan la gaita, estuvieron ocho meses ensayando porque es un instrumento supercomplejo y complicado de tocar. Luego Judith también y Javier Gutiérrez también tenían que dirigir la rondalla, y además esta gente, como no son músicos profesionales, solo se fijan en el director, y si el director se equivoca, ellos se equivocan, porque no tienen metrónomo ni nada por el estilo.

«Hay algo de la propia rondalla que me inspiró mucho, que es que en la rondalla hay desde gente muy pequeña a gente muy mayor, y cómo todos se unen por una causa común. Yo quería hacer una película que también retratara eso».
La mayoría de los actores muestran su acento gallego, incluso aquellos a los que solemos escuchar con acento neutro, como Javier Gutiérrez. Yo soy madrileño con sangre cántabra, pero al meterme en un universo que para mí era un poco desconocido, en Galicia, en una zona muy concreta de Galicia, yo necesitaba sentirme rodeado y seguro. No quería ser un intruso que está contando una historia en una zona que no conoce, entonces para mí lo primero fue que el casting tenía que ser cien por cien gallego y el noventa por ciento del equipo técnico es gallego, incluido, claro, el productor, Ramón Campos. Tuve la ayuda de una lingüista rosa, Rosa Moledo, que ya desde el guion estuvo asesorándome, corrigiendo los diálogos, en los ensayos y en el rodaje, todos los días, trabajando con los actores para que todos ya no tengan acento gallego, sino que tuvieran un acento gallego de esa zona, porque claro, en Galicia, como en Andalucía, los acentos varían mucho dependiendo de donde estés, de la provincia, de la localidad, y estoy especialmente orgulloso de eso, de que, recuerdo al terminar, cuando enseñas la película por primera vez a tus colegas, el comentario que más ilusión me hizo fue: «Dani, has hecho una película muy gallega».
El reparto combina actores muy conocidos con jóvenes promesas que también tienen una parte muy importante en la trama. Al igual que en otras de tus películas, ¿te apetecía mostrar una “familia” con personajes de diferentes generaciones? Totalmente, a mí hay algo de la propia rondalla que me inspiró mucho, que es que en la rondalla hay desde gente muy pequeña a gente muy mayor, y cómo todos se unen por una causa común. Yo quería hacer una película que también retratara eso, en la que hubiera desde una niña pequeña de diez años, hasta el personaje de Yayo, que tiene cerca de los setenta. Al final estaba claro que tenía que ser una película coral y también me gustan mucho las historias de adolescentes, así como me gustan las historias de los adultos o mezclar la comedia y el drama. Es lo que a mí más me gusta como espectador, que me hagan reír y llorar, y si puede ser a la vez, mejor.

«A lo mejor mis primeras películas están más vinculadas al universo masculino pero ahora tengo más la necesidad de explorar el universo femenino, y aquí creo que también tiene un espacio grande».
Las mujeres, incluso la niña más pequeña, resultan las más sensatas de todo el equipo, algo que también se desliza en otras películas que has hecho. Sí, para mí, las protagonistas reales de esta historia son ese núcleo familiar que forman la madre y las dos hijas, sobre todo la madre y la hija más mayor, María Vázquez y Judith Fernández, y si tuviera que quedarme con una sola protagonista te diría que es la chavala de veinte años, porque es la que tiene un arco dramático como más claro desde que empieza y hasta que termina la película, y la que tiene más conflicto interno y más cosas que resolver. Yo vengo que hacer una serie para Netflix, ‘Las de la última fila’, con cinco mujeres. A lo mejor mis primeras películas están más vinculadas al universo masculino y ahora, por lo que sea, tengo más la necesidad de explorar el universo femenino, y aquí creo que también tiene un espacio grande.
Una de las tramas secundarias mas divertidas y entrañables es la que protagonizan Tamar Novas, Carlos Blanco y Xosé Antonio Touriñán, que hacen unos roles más “de carácter”, por así decirlo. Sí, sí, más peculiares. Se trataba de equilibrar la comedia y el drama. Es una historia que arranca con un fondo muy dramático, un naufragio de un buque y un pueblo deprimido. Así que para equilibrarlo se me ocurrió esta historia de estos hermanos mellizos que son como una pareja de hecho, que más que hermanos parecen novios porque viven y hacen todos juntos, y mostrar qué pasa cuando se separan.
En cuanto a Tamar Novas y Carlos Blanco ha sido un placer trabajar con ellos, y sobre todo estoy muy feliz de haberle sacado a Tamar esa vis cómica porque es una persona con muchísima creatividad. Con Tamar he sentido una conexión que no tenía desde hace mucho tiempo. Yo le metería en mi familia con Antonio de la Torre, Quim Gutiérrez y Raúl Arévalo, con mis tres hermanos-primos.

«Con Tamar Novas he sentido una conexión que no tenía desde hace mucho tiempo. Yo le metería en mi familia con Antonio de la Torre, Quim Gutiérrez y Raúl Arévalo».
Al hilo de esto, ¿hubo algo de improvisación con los actores a la hora de buscar la comedia? Me refiero a secuencias como la que cierra la película, aunque a lo mejor estaba totalmente escrito en el guion. Sí, eso, concretamente, todos los diálogos del final, estaban completamente escritos. De hecho, tenía más escrito y lo rodé, pero pensé que ya era demasiado. Me dije: “Ya está, Daniel, en algún momento tienes que cerrar la peli”. Pero a la vez también me gusta que los actores tengan margen para que se sientan libres.
Por último, me resulta curiosa la fecha tan redonda que habéis escogido para el estreno, el 1 de enero. Sí, a mí también me sorprendió cuando los productores escogieron esta fecha, pero también es cierto que el 1 de enero cae en jueves y luego enganchas ya con todo el fin de semana, y que el martes es Reyes. Con lo cual son cinco días de consumo muy masivo de cine y me pareció como muy buena estrategia. La peli es también muy navideña, porque la mitad de la peli transcurre en esa época. Esperemos que la gente abarrote las salas, que es algo que desde el principio yo me planteé con Ramón. Se trata de una película familiar, pero adulta; es decir, no es propiamente para los niños, aunque también pueden verla y disfrutarla. Texto de Roberto González.



