La música de ‘Gaua’, según MAITE ARROITAJAUREGI y ARANZAZU CALLEJA.

Cine // La tercera película de Paul Urkijo Alijo es, en nuestra opinión, su mejor largometraje hasta el momento. Un «cuento de cuentos», con una lograda ambientación, una estructura juguetona y una inquietante banda sonora. Representa también la tercera colaboración de Maite Arroitajauregi y Aranzazu Calleja en un proyecto «de época». Hablamos con sus responsables sobre la música de esta producción -y otras como ‘Akelarre’ e ‘Irati’- que tanto ayuda a crear la atmósfera y potenciar los momentos de folk horror de estas producciones.
‘Gaua’, de Paul Urkijo Alijo, con Yune Nogueiras, Elena Irureta, Ane Gabarain e Iñake Irastorza, y música de Maite Arroitajauregi y Aranzazu Calleja, se estrenó el 14 de noviembre.
1.- Os habéis especializado en bandas sonoras de películas sobre la Euskadi del siglo XVII. ¿Cómo describiríais vuestro proceso de colaboración?
MAITE ARROITAJAUREGI: Lo de especializarnos en esto ha sido un poco casualidad porque tanto ‘Akelarre’ como ‘Gaua’ se inspiran en historias del siglo XVII y los episodios inquisitoriales sobre las brujas en el País Vasco pero ‘Irati’ está ambientada en el siglo I. O sea que es un poco más antigua en el tiempo.
En cuanto al proceso de colaboración nos vamos repartiendo los bloques, las escenas, teniendo en cuenta los fuertes de cada una. Cada una empieza a trabajar sobre una escena y después nos las vamos intercambiando y la otra interviene en el bloque y opina. Aran le mete unos arreglos de violín o yo le pongo unos de chelo. Nos complementamos la una a la otra.
2.- ‘Akellare’, ‘Irati’ y ‘Gaua’ tienen algunos elementos en común por la época, el director o porque comparten algunos intérpretes…en todo caso ¿buscáis una diferenciación en cada una de las bandas sonoras en función al tono y al subgénero del filme (en este caso acercándose un poco más hacia el fantaterror)?
M.A.: Hay algunos nexos de unión pero hemos abordado las diferentes bandas sonoras de distinta forma. Por ejemplo en ‘Akelarre’ eran importantes las canciones de las chicas. Es un trabajo que hice yo, estuve con las actrices, adaptándome un poco a sus voces, a las características de cada personaje, para poder componer las canciones. No las compuse y luego se las aprendieron sino que fuimos haciendo un trabajo conjunto. En lo instrumental de ‘Akelarre’ no buscábamos coherencia histórica ni estilística. Es verdad que usamos la nyckelharpa, que siempre da un aire más antiguo, pero no había ningún precepto de que tuviera que tener coherencia con la época. En cuanto a la música diegética nos inspiramos en los escritos de los inquisidores y de ahí que utilizáramos alboka, ttun ttun y tambores porque se hablaba de ellos en esos textos. En ‘Irati’ el concepto era buscar la épica pero también es verdad que utilizamos también sacabuche y serpentón, que son instrumentos barrocos, por darle un aire más antiguo. También utilizamos viola de gamba. Pero a la vez en ‘Irati’ había piezas de orquesta de cuerda moderna. Y también hay mucho coro en ‘Irati’.
En ‘Gaua’ prevalecía más la idea de que es una peli de terror, o de género. O de ‘folk horror’, que es una etiqueta que también se usa mucho ahora para pelis como ‘El baño del diablo’. Así que buscamos algunos recursos que se emplean en este tipo de películas como sustos, agudos… Así todo en el aquelarre volvimos a utilizar viola de gamba, ttun ttun y txirula, teniendo en cuenta que es el antecedente del txistu, y que te sitúa un poco en la Alta Navarra. La canción que inspira el aquelarre es esku-dantza, que también está relacionada con esa zona.

«En ‘Gaua’ prevalecía la idea de que es una peli de terror. O de ‘folk horror’, que es una etiqueta que se usa mucho ahora», Maite Arroitajauregi.
3.- En la aproximación a las historias de época, ¿es necesaria una investigación y observación con respecto a los instrumentos que utilizáis para que evoquen a ese período concreto?
M.A.: En ‘Akelarre’ y en ‘Irati’ hicimos una pequeña investigación. Fue más compleja en ‘Irati’ porque no había referencias escritas sobre el año 800. Es una época anterior al canto gregoriano. A partir del gregoriano intentamos simplificar o imaginar cómo sería esta música previa. El cristianismo aún no estaba establecido en el País Vasco. Así que yo traté de hacer, por así decirlo, un ejercicio de empatía con los vascos y vascas del año 800. Los instrumentos sabemos que prevalecerían la percusión y los instrumentos rudimentarios de cuerda. Nosotras intentamos aproximarnos a eso con la viola de gamba y la nyckelharpa, que son más modernas, pero en la actualidad suenan antiguas. En ‘Akelarre’ contamos con la ayuda de Ander Berrojalbiz, historiador y experto en temas de brujería e inquisición. En ‘Irati’ introduje algunos toques árabes, porque se sabe que los protagonistas de la película convivieron con la familia vasco-árabe de los Banu-Qasi.
4.- El director ,Paul Urkijo, tiene un estilo muy definido. ¿Os da indicaciones determinadas para la música o mucha libertad?
M.A.: Efectivamente Paul tiene las cosas muy claras y además ha trabajado con música de referencia, por lo que hemos tratado de buscar la balanza entre nuestra libertad creativa y sus ideas tan definidas. Y , no podemos decir esto, pero es bastante cabezón también.

«La idea era que la música fuera un hilo conductor, que ayudara a cohesionar los cuentos. Cada historia tiene ciertos sonidos más predominantes, o incluso melodías, pero la paleta era casi siempre la misma, para conectarlo todo», Aranzazu Calleja.
5.- A pesar de ser una historia dialogada en ‘Gaua’ me ha parecido especialmente llamativa e impresionante la banda sonora, como si por momentos fuera el motor de las imágenes y de la historia, al estilo del cine mudo. El hecho de que sea una historia de historias y por episodios, ¿os ha motivado especialmente a la hora de realizarla? ¿Tratasteis de marcar una diferencia también en cada una de las partes de la historia?
ARANZAZU CALLEJA: La idea era que la música fuera un hilo conductor, que ayudara a cohesionar los cuentos. Cada historia tiene ciertos sonidos más predominantes, o incluso melodías, pero la paleta de colores era casi siempre la misma, para conectarlo todo.
El capítulo de ‘Inguma’ tiene una presencia mayor de texturas de voces graves, ásperas, y en del ‘Akelarre’ las voces son muy protagonistas y están asociadas a las brujas. En “Mateo Txistu” el silbido sirve de motivo melódico a lo largo del capítulo. Hemos tratado de buscar coherencia en cada elemento musical que va a apareciendo en la peli, sin que resulte excesivamente obvio.
6.- ¿Cómo surgieron vuestras vocaciones por las bandas sonoras?
M.A.: Es una cosa que fue surgiendo. Empezó con cortos como ‘Amama’ y poco a poco fui estudiando y aprendiendo el oficio y toda la parte técnica. Siempre me ha gustado el cine y desde que hago bandas sonoras me gusta aún más. Es una de las cosas que más me gusta junto con ir a conciertos en directo. Y cuanto más cine ves te vuelves más exigente o más crítica. Me gustaría retomar un poco Mursego este año pero últimamente mi día a día está dedicado principalmente a la realización de bandas sonoras.
A.C.: Yo estudié la carrera de bellas artes al mismo tiempo que terminaba el grado medio en el conservatorio. Siempre me gustó mucho el cine, en casa veíamos pelis toda la familia junta e íbamos mucho al cine. En la facultad me decanté por la especialidad de audiovisuales. Así conocí a Borja Cobeaga, Nahikari Ipiña, Nacho Vigalondo, Haritz Zubillaga…. y fue con ellos con quienes comencé a hacer mis primeros trabajos, especialmente con Borja. Él me invitó a hacer la música de sus primeros cortos, que tuvieron bastante visibilidad, y, poco a poco, lo que comenzó siendo un juego y un sueño se fue convirtiendo en mi profesión.

«Siento mucha curiosidad por escuchar a qué podríamos sonar juntas saliéndonos del género fantástico», Aranzazu Calleja.
7.-¿Os gustaría que os llamaran para colaborar en un proyecto muy diferente, algo tal vez más contemporáneo, como los trabajos que habéis realizado cada una de vosotras por separado?
M.A.: Pues sí, porque hicimos, por ejemplo, la música de la cabecera de Zinemaldia y nos fue muy bien. También hicimos la música del corto de Eneko Sagardoy, que era muy contemporáneo. Funcionamos muy bien juntas, también en música que no sea de tipo medieval. Así que sí, me encantaría que nos dieran un proyecto supercontemporáneo y en el que tuviéramos plena libertad.
A.C.: Claro, siento mucha curiosidad por escuchar a qué podríamos sonar juntas saliéndonos del género fantástico. Nos asocian al folklore vasco porque hemos trabajado en 3 películas de esa temática, pero también hemos colaborado en ‘Betiko Gaua’, un corto dirigido por Eneko Sagardoy, y en la sintonía del Zinemaldi de Donosti. Nos la pidieron para la 70 edición y desde entonces es la sintonía oficial del festival. Pero sí, me gustaría ver un largo de otro tipo de género con nuestra música, sin tener que estar pendientes de los clichés y pudiendo explorar otro tipo de sonoridades. Texto de Roberto González. Fotografías de ‘Gaua’ de David Herranz.



