Los domingos. Una vocación inesperada.

Miguel Garcés encarna a Iñaki, el padre de la protagonista de la nueva película de la barakaldesa Alauda Ruiz de Azúa (‘Cinco Lobitos’, ‘Querer’), ganadora de la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián (y también del Feroz Zinemaldia y el Irizar al Cine Vasco). La trama gira en torno a una joven idealista que, para sorpresa de su familia, en lugar de elegir una carrera se plantea convertirse en monja de clausura. Hablamos con el actor.
No es la primera vez que trabajas con Alauda Ruiz de Azúa , ¿qué destacarías de su forma de trabajar con los actores? Destacaría principalmente lo clara que tiene la propuesta para cada personaje, el camino por el que tiene que transitar y la función que tiene dentro de la estructura narrativa de la historia. Y luego, sobre todo, algo que es maravilloso para los actores: la cantidad de espacio que da para que tú aportes cosas al papel. Y da espacio no solamente en el rodaje, que también, sino además en un periodo previo de ensayos que no siempre se tiene la oportunidad de llevar a cabo en una producción.
Los diálogos de esta película y otras obras de la directora destacan por su verosimilitud y sutileza, ¿están tal cual en el guion u os permite ciertas aportaciones? Bueno, yo creo que sí que deja espacio para que haya aportaciones de los diálogos, pero también te digo una cosa: uno de los aspectos más impactantes que tienen Alauda y sus proyectos es que cuando te llega el guion ves que no tropieza en nada; ni en la estructura, ni en cómo está construido. Pero tampoco en los diálogos. A veces te puede llegar un guion que está más o menos bien, pero que tropieza en cosas como los diálogos. Y sin embargo los guiones de Alauda están muy bien desde el principio en cuanto a los diálogos. Y la verdad es que es relativamente fácil llegar a esa naturalidad o veracidad porque ya viene bastante marcada en la propia escritura de Alauda.

«Alauda quería que para Ainara el personaje de Iñaki fuese alguien difícil de leer. Es interesante que los personajes no sean blanco o negro, que tengan esos matices y contradicciones».
Esta película plantea cómo en una chica joven se despierta una vocación de monja, algo que, en la actualidad, resulta inusual para la gente que la rodea. Aún así, no sé si por ese mismo motivo crees que podría despertar el interés del público y, en particular, del público joven. Pues fíjate, yo creo que sí. Como tú dices en el contexto actual, uno podría pensar: “¿Y esto le va a interesar a alguien? ¿Le va a llamar la atención a la gente joven?”. Yo creo que el público joven, y todo el público en general, por el contexto social y político que estamos viviendo, estamos viviendo un periodo de búsqueda. Alauda ha querido centrar esa búsqueda del personaje de Ainara en el ámbito de la vocación religiosa. Pero creo que ese contexto de búsqueda está en todos nosotros ahora. Y puede ser la búsqueda de la vocación, de la fe o de la religión, pero hay otros que nos apuntamos a Tai Chi o a hacer un taller de tal o cual cosa. Y yo creo que por ahí les podría encajar, incluso al público joven.
Al contrario que otros personajes como el de Patricia López Arnaiz que tiene una visión frontalmente opuesta a la vocación de Ainara. su padre tiene una posición más gris. ¿Cómo ves a tu personaje? ¿Te parece que es creyente o que no lo es? ¿Que se preocupa más por sus intereses o por los de Ainara? Bueno, esa es una de las pautas que manejamos desde el primer momento en los ensayos con Alauda. Ella quería que el personaje de Iñaki, como dices tú, se moviese en grises y que sobre todo no fuese algo fácil de descifrar para Ainara. Hay cosas como que se dan por sabidas, como que es su padre y le tiene que comprender, apoyar y demás. Pero Alauda quería que para Ainara el personaje de Iñaki fuese alguien difícil de leer. Por eso buscó esos grises en el hecho de que Iñaki tiene sus propios intereses. Sí que viene de una familia tradicional y cristiana, pero tampoco es que él sea un practicante acérrimo de la religión. Incluso él tiene sus dudas de cómo están actuando con ellos los curas, monjas y demás. Es interesante que los personajes no sean blanco o negro, que tengan esos matices y contradicciones. O que incluso el propio personaje no tenga muy claro en cada momento qué es lo que puede estar pasando o cómo él mismo opina. Necesita tiempo para ver si esa vocación de su hija es real, es genuina o si está inducida por lo que está viviendo en el colegio.

«Por el contexto social y político que estamos viviendo, estamos viviendo un periodo de búsqueda. Alauda ha querido centrar esa búsqueda del personaje de Ainara en el ámbito de la vocación religiosa. Unos pueden encontrar respuestas en la religión y otros apuntándose a Tai Chi».
En este filme debuta la actriz que hace de Ainara, Blanca Soroa, ¿cómo ha sido el trabajo con ella? Bueno, eso ha sido maravilloso. Para los actores que llevamos más tiempo en esto ver cómo alguien tan joven y que no tiene una experiencia previa, no solamente a nivel interpretativo, sino en un set de rodaje, tiene esa tranquilidad, ese cuajo para ponerse delante de la cámara y contar su personaje como lo ha contado… con esa honestidad con la que lo ha hecho y con esa capacidad y sensibilidad de llegar a los matices a los que llega Blanca en el personaje de Ainara… es algo fantástico. Es una delicia trabajar con gente joven que viene con esta energía y con este talento.
Sin destripar mucho, la película, incluso en su final, es un poco abierta. A ti, ¿qué reflexiones te ha provocado en particular? A mí me ha colocado en la tesitura de qué pensaría como padre. Yo tengo dos hijos y uno de ellos es cercano a la edad de Ainara. Me he dado cuenta de que en determinadas temáticas o cosas que pueden pasar es muy fácil cuando ves esos sucesos o temas desde la distancia o cuando suceden en la casa de al lado. Entonces, el posicionamiento de uno es más fácil. Lo complicado es cuando eso no sucede en la casa de al lado, sino en la tuya. Texto de Roberto González. Fotografía de David Herranz.
‘Los domingos’, dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, con Blanca Soroa, Patricia López Arnaiz, Miguel Garcés y Nagore Aranburu, se estrenará el 24 de octubre.



