Maspalomas. Volver al armario.

Los Moriarti (Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi) han competido en Zinemaldia con la historia de Vicente (José Ramón Soroiz, premiado en el festival), un hombre maduro que disfruta de su sexualidad en Maspalomas hasta que problemas de salud le obligan a volver al País Vasco… y al armario. Hablamos con los directores.
Maspalomas aparece en el título y en el póster, pero la mayor parte de la película se desarrolla en el País Vasco. ¿Os interesaba Maspalomas como espacio simbólico?
JOSE MARIA GOENAGA: Bueno, la verdad es que el título ha ido adquiriendo peso a lo largo del proceso. Sí que es verdad que al principio, como casi siempre en nuestras pelis, el título era provisional y poco a poco se ha convertido, por un lado, por cómo se ha desarrollado el guion y también por la fuerza que tiene la localización de Maspalomas, se ha convertido en el título definitivo.
La idea de hacer ‘Maspalomas’, la peli sí que surgió en Maspalomas. La idea por un lado venía de la primera vez que yo visité Maspalomas, que fue en 2016, en la que me encontré con un microcosmos que me resultó muy interesante para retratarlo en una película. Y luego, a la vez, también más o menos por la misma época leía algún artículo en el que se hablaba de gente mayor del colectivo LGTBIQ+, que, cuando eran ingresados en una residencia para mayores, optaban por ocultar nuevamente su condición sexual y volver otra vez al armario.
Esto me pareció un conflicto bastante fuerte y decidí desarrollar una historia en la que un personaje que vive de manera abierta su condición sexual en Maspalomas vive todo este proceso. Entonces acabas reflexionando un poco sobre qué es el entrar y salir del armario y cómo quizás nunca terminas de salir del todo del armario. Te preguntas también sobre este personaje de Vicente ¿hasta qué punto en Maspalomas ha vivido fuera del armario o Maspalomas no deja de ser un armario gigantesco donde ha huido de sus problemas que aún tienes que resolver.
A pesar de que hay un reparto coral todo el peso de la película descansa sobre el protagonista interpretado por José Ramón Soroiz. ¿Teníais muy clara esta elección de reparto?
AITOR ARREGI: Bueno, por un lado, cuando Jose Mari propone la historia y luego más adelante nos pasa el guion el protagonismo de Vicente, el personaje de José Ramón Soroiz, ya estaba ahí, era patente. Digamos que vamos de la mano de él porque, al final, yo creo que se trata de hacer un poco el viaje que hace Vicente, La historia empieza en Maspalomas y se desarrolla luego en la residencia, pero trata de los nudos emocionales y psicológicos que tiene y cómo esos nudos van convirtiéndose en otra cosa o se van desatando. Digamos que esa presencia estaba ya desde el inicio de la propuesta y José Ramón Soroiz, para nosotros, fue la elección principal y natural. Es muy conocido en el País Vasco, pero se ha especializado en series de televisión y en teatro. Nos gustó mucho el trabajo que hacía en ‘Patria’, pero ‘Maspalomas’ era algo nuevo para él y nos motivaba mucho que fuera así.
J.M.G.: Sí, y luego que él esté todo el rato presente, como bien decía Aitor, era algo que estaba ya en la base de la historia, o sea, se trataba de un viaje interior que hace este personaje, obviamente, él se cruza en ese camino con otros personajes, pero esos personajes siempre son mirados desde el lugar de Vicente. Nosotros sabemos de los demás personajes lo que se muestra ante Vicente, no sabemos nada más, en ningún momento nos vamos con la hija o con Santi de manera independiente, solamente aparecen cuando Vicente está presente y en ese sentido ellos también, en cierta forma, están en una especie de armario para el espectador. Así por ejemplo la hija también tiene sus secretos o su propio armario.

» José Ramón Soroiz fue, para nosotros, fue la elección principal y natural. Es muy conocido en el País Vasco, pero se ha especializado en series de televisión y en teatro. Nos gustó mucho el trabajo que hacía en ‘Patria’, pero ‘Maspalomas’ era algo nuevo para él y nos motivaba mucho que fuera así».
El grueso de la película se desarrolla en la residencia pero dentro de ese entorno cerrado presentáis elementos de comedia, drama o incluso cierta intriga.
J. M.G.: Bueno, sí, la verdad es que son tonos que creo que solemos entremezclar bastante en nuestras películas y nos sale de manera bastante natural, o sea, no es algo buscado, yo creo que eso al final es también la forma en la que tú miras la vida, y yo creo que nosotros, por ejemplo, pese a que nuestras películas, como bien nos dice la mayoría o muchos amigos y tal, son unos dramas, es verdad que siempre intentamos mirar las cosas con un cierto humor. Eso no quiere decir que hagamos comedia o que busquemos la carcajada del espectador, pero sí que nuestra mirada al enfrentarnos a ese conflicto en el que está el personaje principal, siempre intentamos mirarlo desde una perspectiva de humor, buscando pequeñas ironías que se pueden dar en la vida. El humor yo creo que siempre está presente en esa mirada. Posiblemente no te vayas a reír, pero a lo mejor sí ves la historia con una sonrisa, y luego la intriga siempre nos gusta y siempre la intentas meter de alguna manera. Al final casi siempre hemos acabado contando historias en las que el personaje protagonista está ocultando algo, o no se está mostrando tal cual es, y eso al final siempre da pie a que pueda haber una cierta intriga, y yo creo que el tono al final va saliendo de ahí, de lo que nos pide la historia y de la manera en que nosotros miramos esas historias.
‘80 egunean’ ya trataba la temática LGTBIQ+ en la tercera edad.
A.A.: Bueno, obviamente hay muchos puntos en común con ‘80 egunean’, por la temática y por ser una película de una dimensión muy concreta, actual, que ambas son películas más o menos actuales con respecto a la fecha en la que se produjeron, pero también creemos que hay bastantes puntos en común con otras películas que hemos hecho. Por ejemplo, el personaje de Vicente tiene bastantes puntos en común con el de Higinio de ‘La trinchera infinita’: esa persona que se oculta, uno de manera física en un zulo y el otro de manera emocional y psicológica, se oculta dentro de sí mismo en su cabeza. En cuanto al tema de ocultarse, seguramente desde otro ámbito, de otra manera, también creo que está muy presente en ‘Marco’. Es una persona que se está ocultando su verdadera identidad. Digamos que ya estamos teniendo una filmografía que, insisto, no porque lo pensemos así de una manera muy estratégica, pero va dialogando entre sí. Unas películas van dialogando unas con otras.
J.M.G.: Yo como diferencia entre ‘80 Egunean’ y ‘Maspalomas’ sí quitaría que diría que al final ‘80 egunean’ lo que cuenta es una historia más romántica, una historia sobre una infidelidad, y de hecho las referencias que manejábamos eran ‘Breve encuentro’ o el remake que se hizo en los 80. Era ese tipo de historias románticas donde una mujer se enamora de otra persona, solo que en este caso se enamoraba de otra mujer y se trata de dos mujeres mayores. Pero toda esta trama de infidelidad tenía mucho protagonismo, mientras que la historia de Vicente es mucho más introspectiva y habla frontalmente de su conflicto con su sexualidad.

«El personaje de Santi es un tío conservador y vacilón que a veces no se sabe si habla en serio o en broma. No se sabe por ejemplo si cuando habla de Vox está provocando a la cuidadora o lo está diciendo en serio. En cualquier caso nos apetecía que estuviese ese guiño porque al final la historia de ‘Maspalomas’ habla también un poco de esos logros y de esas conquistas y de lo fácil que se pueden perder. Y esto es algo que Vox, en su afán de retroceder en ciertos aspectos sociales, ha traído a primera plana».
Sobre lo que decís de que están ambientadas en un entorno actual, en este caso aparece el tema de que Santi, el compañero de residencia, parece ser de Vox. Termina siendo un tipo simpático, ¿queríais evitar ser muy maniqueos?
J. M.G.: Es curioso porque al final sí que nos ha quedado que el espectador recibe que el personaje de Santi es de Vox, pero yo creo que el personaje de Santi es un tío conservador y vacilón que a veces no se sabe si está hablando en serio o en broma. No se sabe por ejemplo si cuando habla de Vox está provocando a la cuidadora o lo está diciendo en serio. En cualquier caso sí que es una persona muy conservadora y nos apetecía que estuviese ese guiño porque al final la historia de ‘Maspalomas’ habla también un poco de esos logros y de esas conquistas y de lo fácil que se pueden perder. Y esto es algo que Vox, en su afán de retroceder en ciertos aspectos sociales, ha traído a primera plana. Entonces al final la historia que contamos nosotros es en clave intimista, pero no deja de ser la historia de un hombre que ha conseguido vivir su vida, que ha conseguido salir del armario y de repente vuelve a haber un retroceso por su miedo, por no ser lo suficientemente tenaz en esa defensa de su condición y de sus derechos. Entonces sí que hay, de manera muy leve, una cierta resonancia con la actualidad en ese sentido.
Zorion Eguileor, muy popular tras ‘El hoyo’, tiene un papel pequeño pero relevante.
A.A.: Sí, Zorion probablemente sea el actor más conocido que sale en nuestra película. Tiene grupos de fans en distintas partes del mundo, es así. Sí, de hecho podemos dar fe de que cuando estuvimos rodando en ‘Maspalomas’ se le acercaron unas cuantas personas a sacarle una foto.
J.M.G. :Sí, era el fin de semana que se estrenaba ‘El hoyo 2’ en Netflix.
A.A.: Su papel es pequeño pero lo mejora, lo engrandece, porque él es un tío muy carismático. Aparte de que tiene mucha energía, tiene un físico muy concreto y entendió perfectamente un poco lo que queríamos. Es una persona muy vibrante. Su nombre en euskera quiere decir felicidad y yo creo que está muy bien puesto el nombre. Texto de Roberto González. Fotografía de David Herranz.



