Decorado. La vida es un escenario.

“El mundo es un maravilloso decorado pero tiene un reparto deplorable”, dijo Oscar Wilde. En el caso de la nueva película de animación para adultos de Alberto Vázquez (‘Unicorn Wars’) podemos hablar de un reparto deplorable…o entrañable, según se mire, ya que ,aún con sus defectos, varios de los protagonistas tienen su corazoncito. Una fantasía con crítica social, animalitos y bastante mal rollo, como otras obras de su director, pero también con una estética cuidada, comedia y algún rayo de esperanza. La cinta podrá verse en el Festival de Sitges y ya ha obtenido una Mención Especial del Jurado en el Fantastic Fest de Austin.
Siempre haces largometrajes basándote en cortos que has realizado anteriormente. En este caso podría ser la vez que más cambios introduces con respecto al cortometraje, tanto en la propuesta estética como en lo que trata.
Bueno, sí. Cuando hice el corto ‘Decorado’ no tenía en mente hacer un largometraje. O sea, el corto funciona bien como funciona, está contado por medio de pequeños gags basado en unos cómics que hice. Es como un pequeño puzle donde hay un montón de escenas, algunas duran cuatro segundos, otras duran treinta, y ahí se rompe un poco la narrativa. O sea, en un corto funciona bien. Lo que pasa es que luego cuando me planteé hacer el largo, consideraba que en el corto habían quedado muchas cosas, muchas tramas, muchos personajes que se podían amplificar. Y cuando lo pasé a formato largo, tenía la misma idea de hacerlo así, mediante gags, pero no funcionaba, porque en noventa minutos ese tipo de narrativa se hacía muy árida, muy pesada, muy repetitiva y sin sentido. Entonces hubo que cambiar, junto con el coguionista, que es Xavi Manuel, pensamos en cambiar a una narrativa más convencional, por así decirlo, más de largometraje, que nos sirviese para contar la historia de la manera más adecuada, y así ha sido.
Luego, claro, el corto tiene esta estética en blanco y negro, utilizando grabados del siglo XIX. Todo muy arty, muy bonito, pero pasó lo mismo. Cuando empecé a hacer el arte de esta película me parecía que eso era muy árido para una peli de noventa minutos y ,además, perder el color- que el color en esta película es un elemento narrativo y simbólico muy importante- me parecía también un riesgo muy grande. Yo cojo los cortos, pero cambio lo que me interesa, porque al final son medios diferentes. El cortometraje es muy bonito, es el medio habitual de la animación, se hacen muchos cortos y pocos largos, por la dificultad que tiene hacer largometrajes, pero lo bueno de los largometrajes es que llegan a más público. Yo soy un amante del corto, pero lamentablemente los cortometrajes sólo se quedan por lo general en los festivales y en cambio los largometrajes llegan a mucho más público y al final yo como autor lo que quiero es que mi trabajo llegue a más público.
Sí, con respecto al color, te iba a comentar que , aunque no uses el blanco y negro, sí que hay momentos en los que limitas la paleta, como el uso de verdes y magentas, por ejemplo. Supongo que con el objetivo de conseguir una serie de sensaciones.
Sí, a ver, esta es la primera película en la que yo no he sido el director de arte de la película por una serie de motivos, como querer evolucionar pro también por cansancio mental y vital. Ha sido J.L. Ágreda. Tanto él como yo venimos del mundo del cómic y la ilustración y él hace unos diez o doce años empezó a ser director de arte de animación, justo cuando yo empecé también con estos temas, y me parecía una persona muy adecuada, porque tenemos una visión del dibujo, no te voy a decir igual, pero sí bastante similar. Cuando empezamos a trabajar en esta película, se hicieron pruebas de color y todo esto, y bueno, no estábamos satisfechos del todo. Entonces había que buscar una lógica para toda la película.
Entonces decidimos trabajar con gamas cromáticas muy, muy, muy limitadas. Cada escena tiene dos colores o tres, o sea, bitonos o tritonos, con sus combinaciones. De esa manera, las gamas limitadas te permiten que todo el trabajo tenga una coherencia y entre escena y escena vamos evolucionando un poco el color y lo utilizamos de manera simbólica, lo que nosotros consideramos adecuado a la expresividad de cada escena. Escenas más oscuras, vamos a tonalidades más grises, colores más desaturados, en escenas más cómicas vamos a colores más ácidos.

En una entrevista hablabas de que el corto es una comedia, con unos gags muy marcados. Lo que no tengo tan claro es si la película pretendías que perteneciera más a ese género que tus anteriores largometrajes, ya que al final tiene un poco de todo.
La verdad que no pretendía nada. A veces la historia te va llevando a lo que pide la historia. Para mí esto es una mezcla entre humor, drama y terror. Es una película que tiene esos tres elementos y desde ahí pues hay un equilibrio entre ellos. A veces es un poco cómica, a veces es dramática, a veces es terrorífica y se cambia de un género a otro creo que con bastante naturalidad. A mí lo que me gusta es este contraste entre forma y contenido, por un lado mis personajes son animalitos que recuerdan al inicio de la animación, a las fábulas y a los cuentos, pero los pongo en situaciones conflictivas. Sobre todo me interesa abordar estas temáticas actuales o contemporáneas a través de la fantasía.
La película habla de muchas cosas: de las relaciones superficiales, de las crisis de nuestra sociedad, la crisis de salud mental, la crisis laboral, la existencial y cómo todo esto lleva a los personajes principales a una crisis de pareja. También hay una visión crítica de la sociedad, que está controlada por grandes corporaciones como la nuestra. En este este mundo de ‘Decorado’, todo lo controla Alma, una empresa que es una mezcla entre Amazon, Google y Monsanto.
El noventa y cinco por ciento de las cosas que se hacen en animación son familiares. Entonces la gente no está tan acostumbrada a ver esto, películas que parten de una estética familiar o infantil, pero para agitarte o hablar de la actualidad.
Y a mí es lo que me interesa. Provocar emociones al espectador y a mí como director me gusta posicionarme. Es decir, cuando alguien va a ver una película mía, sabe qué tipo de película va a ver.
Igual que cuando vas a ver una película de David Lynch o vas a ver una película de un cineasta que tiene personalidad, tú sabes un poco lo que vas a ver. Pues esto es un poco lo mismo. Yo en mi cine me posiciono y habrá gente a la que le guste y gente a la que no.
A pesar de que el corto era más claramente cómico, por otra parte la película es quizás un poquito más amable en el sentido de que los personajes están más unidos entre ellos. No sé si crees que hay un poco de esperanza en ese sentido. En el corto los personajes se encuentran más aislados (y alienados) , mientras que en la película la unión de estos personajes parece reflejar que existe una pequeña esperanza de rebelarse contra esta sociedad.
Yo sí que lo veo. La película es una crítica a las relaciones superficiales. Muchas veces tenemos relaciones con vecinos, compañeros, amigos, familia…que caen en la superficialidad. En cambio, yo creo que la amistad y el amor verdaderos son lo que nos salva de un entorno difícil. A veces vivimos sin pensar, trabajando mucho, en empleos que no nos gustan especialmente y nos quedamos en relaciones superficiales.
Y sí, yo creo que las relaciones verdaderas, que podemos contar con los dedos de una mano, son lo que nos ancla a la vida y a la esperanza un poco. Y esto está un poco en la película. Aunque sí que es cierto que los personajes tienen una crisis en su relación ellos se hablan con respeto y se quieren. Y eso me parece que es muy realista y muy bonito. Dentro de todo este mundo artificial, aunque tengas un problema con un amigo o con una pareja, hay algo ahí que es tu ancla para salvarte de todo eso.

» La película es una crítica a las relaciones superficiales. Muchas veces tenemos relaciones con vecinos, compañeros, amigos, familia…que caen en la superficialidad. En cambio, yo creo que la amistad y el amor verdaderos son lo que nos salva de un entorno difícil».
En la película convertís a María en un artista que tiene una crisis creativa. ¿Es eso un reflejo de vuestro trabajo como artistas?
Sí, María tiene un conflicto con su trabajo, con su arte, con lo que quiere hacer. Es insegura. Cualquier persona que se dedique a alguna faceta artística se puede sentir identificada, seas dibujante, escritor o lo que sea. Quería hablar un poco de la crisis laboral. Me parecía un tema interesante aunque no se trate del tema principal de la película.
También hay un secundario, el Pollo Crazy, que es un pirómano…supongo que eso también refleja esta idea de acabar con la sociedad.
Sí, bueno, no es que sea un pirómano. Le han dicho tantas veces que es un pirómano que al final lo acaba siendo. (Risas) Le meten en la cárcel y de tanto que lo acusan, dice: “¿ah, sí? Pues ahora sí que voy a ser pirómano”. No hay redención al estar en la cárcel, sino que sales haciendo lo que dicen que tú eres. Me parecía algo gracioso y un poco duro también.

También está el Pato Roni, que en el corto tiene aún más semejanza con un famoso personaje de la compañía Disney. En el caso de la película ¿lo rediseñasteis un poco para que el parecido no fuera tan evidente?
Sí, un poco. Es un personaje que también tiene su microhistoria. Es el clásico niño prodigio explotado y sin infancia que acaba siendo un despojo y se convierte en un juguete roto. Y me hacía gracia la referencia a los dibujos animados clásicos. Es un personaje que va evolucionando y que es un actor, que igual te hace de mendigo que de vendedor de pisos, que luego es el subdirector de la empresa, y que está trabajando de mendigo para una producción. Hay mucho metalenguaje con todo esto.
¿Por qué decidiste darle tu voz? ¿Porque le habías dado voz en el corto, quizás?
Bueno, cuando se hace la animática, que es como el storyboard de la película pero con un timing un sonido, se hace entre dos personas. Entonces pongo yo todas las voces antes de grabar con los actores. Y siempre pasa con alguna que luego lo ves y dices: pues me hacía más gracia la voz original. En este caso, pues la mía. Y con el Pato Roni nos dio esa sensación a todos, que mi voz funcionaba bien, aunque evidentemente tiene acento gallego…pero da igual, ¿no? Como es un personaje cómico que va a su rollo, da igual que tenga acento de donde sea. Siempre intento además hacer una voz o dos, pero no es que yo diga “quiero hacer esta voz y esta” sino lo que va surgiendo. En este caso, esta había quedado graciosa y la dejamos ahí.

«En fantasía cabe todo… Puedes meter pegasos, esfinges, arpías…o , en este caso, sirenas invertidas y demonios… Me hace gracia crear universos con su propia mitología, que al final se basan en mitologías que ya existen».
Tus películas tienen una continuidad estética muy clara en cuanto al diseño de los personajes, pero no sé si intentas que traten diferentes subgéneros, ya que ‘Psiconautas’ era un drama social, ‘Unicorn Wars’ cine bélico, y esta película es algo más parecido a ‘El show de Truman’-
Sí, a ver, se trata de que sean reconocibles, que sean similares y tengan una unidad, porque es imposible que no la tengan. Al final la escribes y la estás dibujando tú. A mí me gusta eso, ¿sabes? Ser reconocible. Pero sí, a la vez, que haya cambios, ¿no? Aquí, pues eso, también al contar con Ágreda, todo evoluciona un poco técnica y plásticamente. Yo trabajo mucho desde el inconsciente o subconsciente, no sé cómo decirlo, y la racionalización viene ahora cuando hablo contigo. Cuando me preguntan cosas o cuando yo tengo que exponer, hablar de la película. Pero cuando estamos escribiendo la película y cuando estoy haciendo los primeros dibujos hay mucho de ideas locas, de subconsciente, de trabajo…pues desde tus neuras, desde tu sentido de humor … Lo vas poniendo todo ahí y la peli luego ya va creciendo sola.
Además de los animalitos, en tus obras cada vez más aparece la presencia de personajes sobrenaturales y mitológicos, cosa que ya ocurría en ‘Homeless Home’, y aquí también, con sirenas, demonios…y ya , rizando el rizo, un animalito que también es un fantasma.
Sí, como es fantasía, en la fantasía cabe todo… Puedes meter pegasos, esfinges, arpías…o , en este caso, sirenas invertidas y demonios… Me hace gracia crear universos con su propia mitología, que al final son mitologías que ya existen. ‘Homeless Home’ es una especie de fantasía medieval, una cosa así como ‘El Señor de los Anillos’, pero a su rollo, ¿no? Esta lo mismo, esta coge cosas de cuentos, de la animación clásica, de los inicios de Disney, del mundo del cómic, y coge por ahí monstruos, bichos…El búho, que también es un animal muy de fábulas. Pues eso, demonios, fantasmas…personajes que dan riqueza al mundo y también extrañeza. Me interesa eso, mezclarlo todo. Yo soy un poco omnívoro, y hago así como un cajón de sastre.

Tal vez sea un poco pronto pero, ¿tienes algún nuevo proyecto? ¿Quizá un largo de ‘Homeless Home’?
Bueno, yo lo que necesito es descansar una temporada, porque son muchos años ya dedicados a la animación, ilustración y cómic y ahora mismo necesito descansar y saber un poco qué es lo que quiero hacer, ¿no? No tengo prisas. Ahora me he quedado un poco agotado y no me apetece ponerme con otro proyecto. Ahora mismo no hay nada, el futuro dirá. Ahora estoy metido en más cosas, organizo un par de festivales, uno de animación que se llama Imaginaria y otro que es el Hemato Festi, de literatura infantil y humor, con lo cual con eso tengo bastante trabajo. Hago portadas, carteles…muchos proyectos al mismo tiempo y ahora necesito descansar, porque al final una peli de animación es un proceso de cinco años o así. En cinco años, seis, cambias mucho como persona, hay muchos cambios vitales y ahora mismo no me apetece involucrarme en otro proyecto que requiera tanto tiempo. Texto de Roberto González.

‘Decorado’, dirigida por Alberto Vázquez, se estrenará el 24 de octubre.
Si quieres leer otra entrevistas relacionadas pincha en estos enlaces:



