Daahoud Salim Quintet. Tradición e innovación.

Esta banda internacional liderada por el pianista español Daahoud Salim se ha prodigado en alguna de las salas y festivales más relevantes de la escena desde que obtuvieran el galardón a la mejor banda del Concurso de Grupos en Getxo Jazz allá por 2016.
¿Cómo se formó el quinteto?
Fue hace diez años y estábamos todos estudiando en el conservatorio de Amsterdam. Para mi examen final que se formó ese grupo y a partir de ahí para el año siguiente se organizó una gira por España . Fuimos a Getxo Jazz donde ganamos cuatro premios y eso ayudó un poco a que las cosas se pusieran en marcha y salieran más conciertos. Los siete primeros años estaba Sun-Mi Hong de batería y en 2022 dejó el grupo y ha entrado Andreu Pitarch.
Como decías, en 2016 obtuvisteis el primer premio en el Concurso Internacional de Grupos en Getxo Jazz. ¿Fue uno de los primeros reconocimientos que os sirvió como respaldo?
Sí, ya estaban saliendo cosas, pero eso sin duda fue de gran ayuda.
¿Qué importancia tienen las becas, premios y ayudas institucionales en un género musical como el jazz?
A veces ayuda. Este año, por ejemplo, recibimos el premio Plataforma Jazz España, que conecta directamente con muchos festivales. A veces da pena que parezca que haga falta eso, ¿no?, pero sí que es verdad que, en efecto, muchas veces el hecho de tener ciertos premios ayuda, llama la atención, te da más publicidad y te llaman de festivales.
Tengo entendido que inicialmente queríais seguir un poco la tradición de tu padre, Abdu Salim, pero que luego no se trata tanto de eso y cada vez lo sientes más como un proyecto propio, ¿es así?
Sí, bueno, era un proyecto propio desde el principio, pero sí que de vez en cuando tocábamos algunas composiciones suyas más al inicio y de vez en cuando hemos tocado con él pero bueno, sí que hace tiempo ya que son cien por cien composiciones mías. Sí que es verdad que no tanto en el grupo en sí, sino más bien a nivel personal en mi manera de componer, para mí sí casi siempre hay mucha influencia suya, sobre todo cuando compongo jazz, no tanto cuando he compuesto otros géneros. Pero sí, eso siempre está ahí, independientemente del proyecto en el que esté yo metido.
Aparte de ‘La llamada’ y algunos directos que se pueden encontrar en Spotify, ¿qué otros trabajos están disponibles para acercarte a tu música?
El año pasado se publicó un disco de nuestro directo en el Lincoln Center en Nueva York y estamos rodándolo, llevándolo por ahí. Lo vendemos en los conciertos y he decidido no sacarlo en plataformas hasta el año que viene.
Ese fue uno de los hitos de vuestra trayectoria, esta actuación en el Lincoln Center. Aparte de este, ¿en qué otros escenarios icónicos habéis actuado?
Sí, hay otro sitio también bastante mítico en el que trocamos, el Keystone Corner de Baltimore. Conocimos al fundador, que fue el que nos programó allí y el primero al que programó fue nada menos que a Miles Davis. Ese sitio también es bastante emblemático y después en Europa hemos tocado en Bimhuis, que es una sala muy famosa de Amsterdam, en los Teatros Canal, en el Auditorio Parco della Música de Roma o, por supuesto, en Jamboree.
¿Qué parte de experimentación y de clasicismo hay en tu música?
Yo diría que dentro del jazz actual, lo mío es bastante tradicional en el lenguaje, o sea, por encima de la media de lo que hay actualmente, ¿no? Desde luego en Europa seguro y en España yo diría que también a nivel de lenguaje se acerca bastante más al hard bop que la mayoría de lo que se hace. Después, la parte más actual, a veces me cuesta localizarla, pero sé que por ejemplo si mi padre escucha un tema entero sabe que este no es un grupo de hace cincuenta años, ¿no? Hay elementos a lo mejor de compases de amalgama, ritmos más complejos de lo más tradicional del jazz, que suele ser 4×4 o 3×4. Hay ay algún tema que tiene armónicamente alguna sonoridad quizás más cercana al clásico. Yo diría que de base el lenguaje es bastante de jazz tradicional.
«A la hora de tocar procuro tener presente al público y ya sea por la presentación que hago de los temas o la manera de intercalarlos intento que no pierda el hilo la gente que va por primera vez en su vida a un concierto de jazz».
Cuentas que tienes interés en que las creaciones sean participativas y que te gustaría que el público estuviera más cercano con respecto al escenario, ¿has ido potenciando esto con el paso del tiempo?
Sí, sobre todo creo que en la música que es más intelectual, como la música clásica o el jazz, que son géneros en los que se crea una distancia con el público, a veces pasa que los músicos nos perdemos en nuestra propia burbuja creativa de lo que nosotros escuchamos o incluso de lo que somos capaces de comunicar entre músicos. Creo que a veces tenemos una tendencia de componer como para que lo escuchen otros músicos y a menudo es fácil que perdamos de vista al público que no tiene el oído entrenado en ese sentido. No digo que lo consiga pero procuro tener esto presente y ya sea por la presentación que hago de los temas o la manera de intercalarlos procuro que no pierda el hilo la gente que por primera vez en su vida va a un concierto de jazz, por ejemplo. Pero también ha podido haber algún tema en el que he hecho cantar al público y cosas así, pero no es que sea un concierto puramente participativo, aunque quizás algún día tire por ahí, no me sorprendería.
También comentas que te gusta a veces a la hora de componer expresar temas trascendentes o de debate social. A través de la música instrumental, ¿cómo crees que llega este mensaje al público?
A la hora de presentar los temas, expongo la cuestión, el debate o la toma de conciencia de lo que yo quiero expresar. De esta manera condiciono al público a escuchar ciertas cosas. Es como escuchar música programática sabiendo de qué va. Una vez que los pones en vereda la gente identifica ciertas cosas y es un poquillo más gráfico.
¿Qué tienes preparado para vuestra actuación de este año en Getxo Jazz?
Por una parte presentamos este disco del directo en el Lincoln y tocamos repertorio de ahí y por otra hay repertorio nuevo de este año y en concreto en Getxo me gustaría tocar algo de lo que tocamos allí en anteriores ocasiones, porque el grupo tiene un recuerdo muy cálido del primer año en el que tocamos allí, no tanto del año siguiente porque estaba lloviendo así que de ese no es tan cálido el recuerdo (risas) pero sí que me gustaría recuperar uno o dos temas de los de aquella primera ocasión.
Texto de Roberto González.
Daahoud Salim Quintet ofrecerán una actuación gratuita el 3 de julio en la sección Tercer Milenio de Getxo Jazz.



