Mississippi Queen & The Wet Dogs. Phoenix, un nuevo ciclo.

Inés Goñi y Aitor Zorriketa, alias ‘The Malamute’ son las caras visibles de esta banda vizcaína de soul que regresa con su segundo disco ‘Phoenix’. Siguen bebiendo influencias de la música negra americana y, en esta ocasión, se adentran en el country y gospel. En el disco, les acompañan los músicos Ander Alonso (batería), Jon Carranza (bajo) y Mikel Núñez (piano). Hablamos con Inés Goñi (voz) y Aitor Zorriketa.
Habladnos del proceso del nuevo álbum ‘Phoenix’.
Inés: Yo siempre me he comido la vida, ¡me gusta vivir! Pero hay etapas. Me casé muy joven, con 25 años. Tengo dos peques, el primer disco lo publicamos en 2019 y en 2022 me separé. La energía que hemos volcado en este disco es diferente.
Aitor: Hemos hecho el mejor disco de nuestra vida. Sin duda (risas).
Inés: El fénix es más que nada porque, a veces, llega un punto en la vida en el que un ciclo se cierra: hay algo que se acaba y hay que prenderle fuego. ¡Hay que renacer! Y es lo que hemos hecho con la banda. Un nuevo ciclo.
¿Por qué habéis tardado seis años en publicarlo?
A.: ¿Por qué es tanto tiempo? (risas) Sería banalizar el peso de la composición de un disco. Si te mueves en un terreno de contratos discográficos, va cada año porque la rueda debe seguir girando. Eso tiene que ser horrible.
I: Considero que es tiempo, pero hubo un parón con la música. Dejamos de dar conciertos. Pero nadie nos dice que no vayamos a tardar otros seis años en sacar otro (risas). Es un disco más maduro que el anterior, a nivel compositivo y sónico. La banda está más rodada, más contentos.
‘Phoenix’ sigue con raíces de la música negra, soul,… ¿qué diferencia hay con el primero? A.: El primero era más experimental. En el segundo, manteniendo la fórmula del primero, puedo decir que estamos mucho más afianzados en cada uno de los estilos que tocamos.
I.: Hemos abierto el abanico hacia géneros un poco más blancos de la música de raíces americana como el country, el gospel y lo sureño. Beyoncé ha demostrado que los orígenes del country también son negros (risas).
¿Cómo fue la grabación en Tío Pete?
A: Inés y yo componemos las canciones, a dúo. Las ponemos en común con la banda y metemos arreglos. Casi sin haberlas ensayado, fuimos a grabar un fin de semana a Tío Pete, con Borja Muro, nuestro técnico y amigo. Hay confianza y hay verdad. Tú grabas una toma, la escucha Muro, se da la vuelta, te dice “puedes hacerlo mejor” y te la borra (risas). Grabamos allí baterías, voces, coros de gospel (vinieron varias amigas a cantar en dos canciones), algunas líneas de bajo y guitarras acústicas. Grabamos piano y hammond en casa de Mikel. Yo grabé mis guitarras en casa y con eso fuimos al estudio Blue Bayou de David Sánchez Damián en Basauri. Inés y yo grabamos en directo una nana, la última canción del disco.
¿Qué bandas de ayer y de hoy os han influido?
A.: La banda de mi vida es Opeth, suecos. Su música es bastante… abierta. Empezó siendo death metal y ahora es rock progresivo.
I.: Del mundo clásico, te diría las tres patas del banco: Etta James, Aretha Franklin y Amy Winehouse (que aunque es más contemporánea, ya es clásica). Para mí, las dos primeras son como Lola Flores (más cruda) y Rocío Jurado (la excelencia). A nivel moderno, te diría Lucas Nelson, el hijo de Willie Nelson, estoy dando vueltas al disco que sacó en 2017. Me encanta pero no me influye a la hora de componer. Me flipa Raye, tiene unas letras feministas muy bien escritas. Ella escribía para otras personas, como le pasó a Carole King.
¿Os gustaría vivir cien por cien de Mississippi?
Aitor: Es una trampa. Vivir de la música no es buena idea. Y vivir solo de una banda, solo funciona si eres Fito (risas). Solo si eres inevitablemente tú, si no no es buena idea. Yo vivo de dar clases de guitarra y bajo y seguir tocando en mis bandas. A mí me gustaría vivir de los royalties… Mi sueño sería vivir en la isla de Izaro en una puta cabaña con 17 malamutes y vivir de lo que he compuesto hasta la fecha (risas). No necesito salir a tocar.
Inés: A mí me encanta el directo. Es una comunión con los músicos y con el público y me encanta tocar. Me ha llegado tarde la pseudo profesionalización en la música, en otra vida me gustaría dedicarme 100% a la música. Yo elijo cuándo, cómo y dónde, estoy contenta con lo que tengo en la música porque lo he elegido yo.
¡A la vez seguís con vuestros otros proyectos!
Aitor: Vuelve Quaoar, estamos grabando ya el primero de dos discos y esperamos empezar a sonar de nuevo en 2026. Estoy con Vittersweet y yo toco con ella en acústico, es increíble. Acompaño a Maider Legarreta en directo y hemos grabado juntos los dos últimos singles. Y, además, con Aguanieve, la banda de Iñigo López, mi amigo.
Inés: Travellin´ Brothers están en activo, yo ahí no compongo pero hago de corista. Hacen una gira por España ahora, pero sin coristas. El año pasado me metí en un proyecto de gospel, con Iñigo López, para hacer covers de música gospel bastante antigua por lo general, Samaria Gospel Singers. Es estacional, me da la oportunidad de explorar un nuevo registro.
Texto de Ángela Saiz. Fotografía de Adrian Morote.



