El peso de los héroes. La herida del exilio y la memoria.

David Sala presenta ‘El Peso de los Héroes’, novela gráfica en la que el color y la memoria se entrelazan para abordar el exilio, la resistencia y el peso del pasado. A través de una mirada personal, reconstruye la historia de su familia y su impacto en el presente.
‘El Peso de los Héroes’ tiene un estilo visual muy distintivo. ¿Cómo decidiste combinar colores tan vivos con una historia que, en esencia, es un relato de dolor y memoria?
El color tiene aquí, y para mí, un papel narrativo. En este álbum, utilicé varias técnicas: pastel, acuarela, gouache, y, sin importar la secuencia, me parecía importante estar lo más cerca posible de las emociones que quería transmitir. Por ejemplo, representar el horror de los campos de concentración fue un desafío: ¿cómo expresar lo indecible? Optar por tratarlo en blanco y negro o en bicromía parecía obvio, pero me parecía que eso confinaba el tema en un pasado demasiado lejano. Sin embargo, no es el caso, y el color aquí acerca el tema a nosotros. Los deportados se parecen a nosotros, podrían ser nosotros. Finalmente, el hecho de que los eventos sean imaginados por el niño también me dio, gráficamente, una mayor libertad.
La obra parece estar fuertemente influenciada por recuerdos familiares y documentos históricos. ¿Cómo fue el proceso de documentación y qué descubrimientos te marcaron más?
Al principio, la primera idea, la más obvia, era abordar este tema como un documental histórico. Contar la historia de mi familia española de manera cronológica. Pero rápidamente me pareció la opción equivocada, ya vista muchas veces. Me tomó tiempo encontrar el ángulo correcto para contar esta historia, el del niño, el del nieto de un deportado. Contar la historia de mis abuelos a través de los ojos del niño que fui. Y la pregunta que surge: ¿cómo nos construimos con esta herencia? ¿Cuáles fueron las consecuencias en mi vida adulta?
En un mundo donde los discursos políticos tienden a polarizarse, ¿tienes preocupaciones sobre la recepción de una obra que trata temas como el antifascismo y la resistencia?
Vivimos en una época muy turbulenta. Nunca pensé que algún día ciertas ideas volverían a surgir. Creía que la humanidad había entendido que el fascismo era un callejón sin salida y que la lucha y el sacrificio de todas esas personas que habían combatido esas ideas habían servido para que esto no volviera a suceder. Me equivoqué. «La bestia inmunda» ha regresado.
La sensación de desarraigo es un tema recurrente en muchas historias de exiliados. ¿Crees que ‘El peso de los héroes’ es también, para ti, una búsqueda de pertenencia?
La guerra me ha separado de mis raíces españolas. Mis abuelos maternos y paternos dejaron atrás a sus familias y a sus raíces. Mi abuelo, Antonio Soto, fue apátrida hasta el final de su vida. Condenado a muerte por Franco, nunca pudo regresar a su tierra natal. En Francia, su voluntad de integrarse era tal que ni siquiera hablaba español en casa. Pero hay cosas que no se pueden evitar: cuando cruzo la frontera española, tengo esa sensación extraña. Texto de David Tijero.




