El cine de Eloy de la Iglesia, según CARLOS BAREA.

Libros // Dueño de una insólita filmografía que abarca desde el cine quinqui hasta el thriller pasando por el drama político y la representación homosexual, Eloy de la Iglesia (Zarauz, 1944) supo conciliar la denuncia social con el éxito comercial. Al mismo tiempo consiguió retratar las luces y, las sombras de una Transición imperfecta que daba la espalda a una parte de la población. Carlos Barea, graduado en Publicidad y Relaciones Públicas y Máster en Estudios LGTBIQ+, coordina ‘Eloy de la Iglesia. El placer oculto del cine español’, un ensayo colectivo que profundiza en la trayectoria del director de ‘El Pico’ con la colaboración de especialistas como Diana Aller, Violeta Kovacsics, Eduardo Bravo, Juan Sánchez, David Velduque o La Caneli, entre otros. Hablamos con el responsable de esta compilación.
1. – El cine de Eloy de la Iglesia tiene siempre un claro componente político. ¿Qué factores fueron más determinantes este hecho? ¿Su procedencia vasca, su orientación homosexual…? Yo creo que hay tres factores muy importantes. Por un lado, que fuera homosexual, eso era clarísimo. Por otro lado, que fuera comunista, también era otro factor, yo creo que el más importante en la radicalidad de su cine. Y el tercer vértice, efectivamente, era su identidad vasca. En aquella época en la que él vivió, podíamos considerar que estaba desde las tres esquinas empujado a los márgenes, como vasco, como maricón y como comunista.
2.-¿Cómo escogiste a los especialistas que escriben cada capítulo y como sé decidieron la estructura y las secciones del libro? Yo soy una persona muy ordenada, así que como coordinador también soy un poco dictador en el sentido de que me gusta mucho acotar los temas de cada autor, sobre todo para no caer en la redundancia, que es un riesgo muy grande en este tipo de libros.
Con eso en mente, primero, a la hora de elegir los autores, yo quería que fueran, por un lado, autores académicos en el sentido de que fueran profesores de universidad, que pudieran dar una visión académica del cine de Eloy de la Iglesia, que hasta hace poco tiempo ha estado muy falto de un estudio profundo y académico. Pero, por otro , también me interesaba mucho la visión más divulgativa de otro tipo de autores que habían sentido el cine de Eloy de la Iglesia en sus propias carnes.
3.-Realizó películas tremendamente transgresoras como ‘La critatura’, pero contando con artistas mainstream del cine español de la época, en algunos casos con éxitos de taquilla como ‘El pico’. Sí, yo considero que ‘La criatura’ es como el mejor ejemplo del cine que hacía Eloy, porque trataba temas que estaban muy en los márgenes. En este caso se trata de una señora que se enamora de su perro, es muy fuerte, ¿no? Pero luego, al mismo tiempo, él también tenía una vocación muy comercial y para eso tenía de protagonista a Ana Belén. Él siempre hacía eso: tomaba temas que venían desde de los márgenes y los ponía en el centro. En el caso del cine quinqui, en películas como ‘El pico’ prácticamente podríamos decir que eran un informativo, un telediario. Lo que tú estabas viendo en la pantalla, te asomabas a la ventana y podías ver que también pasaba en las calles.

4.-A lo largo del libro se incide en que sus películas son del “aquí y ahora” , hijas de sus tiempo, pero a la vez se remarca su carácter iconoclasta y su tratamiento de temas de los que se sigue debatiendo a día de hoy ¿Es esta la cualidad que podría haberlas atractivas a un espectador joven y actual ? Yo creo que precisamente el cine de Eloy de la Iglesia está interesando mucho a las nuevas generaciones, que son en gran parte las que también lo están rescatando. Es verdad que a las nuevas generaciones a veces les cuesta mucho acercarse a ese cine antiguo, pero ,cuando llegan a verlo, muchas veces flipan.
5.-¿Consideras que su filmografía tiene herederos en el cine actual? Koldo Serra, por ejemplo, para ’70 Binladens’ se inspiró en ‘La estanquera de Vallecas’. Existe un movimiento de neoquinqui español, con Carlos Salado y películas como ‘Criando ratas’, pero yo creo que ahora mismo los herederos son sobre todo aquellos directores que hacen un cine no ya LGTB sino queer, con identidades muy alejadas de la norma, porque es el tipo de cine que está aún un poco denostado en el sentido de esto es un tema muy periférico.
6.-Aunque siguen en activo algunos de los nombres célebres que trabajaron con él como Ana Belén o José Sacristán no ocurre lo mismo con otros de sus colaboradores, que ya fallecieron, como Gonzalo Goicoechea o José Luis Manzano. Es verdad que no queda mucha gente, porque hubo mucha parte tanto del equipo tanto artístico como técnico de sus películas que cayó por la heroína, y es que no podemos olvidar en ningún momento que los ochenta y noventa fueron décadas que se llevaron por delante a toda una generación de jóvenes y no tan jóvenes. Texto de Roberto González.




