Un aquelarre ilustrado, según VARIAS AUTORAS.

Cómic e ilustración // Con motivo de la vigésimo segunda edición del Salón del Cómic de Getxo, que se celebrará del 27 al 29 de septiembre, podremos disfrutar de nuevo de la exposición ‘Sorginak/Brujas. Aquelarre ilustrado’, comisariada por Borja Crespo, que reúne trabajos de 24 artistas vinculadas al cómic, el diseño y la ilustración. La temática, como el propio título indica, versa en torno al mundo de la brujería en todos sus frentes y en ella caben tanto referencias históricas como homenajes a películas o incluso pequeños cómics de una página que explican situaciones mágicas o misteriosas. Las escogidas son Miriam Persand, Mireia Pérez, Sara Bea, Sara Soler, Ana Galvañ, Carla Berrocal, Sandra Uve, Josune Urrutia, Mabel Esteban, Laura Pérez, Genie Espinosa, Clara Soriano, Ana Oncina, Teresa Valero, Natacha Bustos, Irene Márquez, Nadia Hafid, Olga de Castro, Mermelada de sesos, Zuz Martín, Higinia Garay, Ane Pikaza, Raquel Meyers y Roberta Vázquez. Hablamos con cuatro de ellas.

1. – Carla, tu ilustración se titula justamente ‘Akelarre’ y en ella haces un uso del diseño, el color y las formas que suelen caracterizar a toda tu obra. En cuanto al contenido, ¿querías combinar clasicismo con modernidad? ¿Buscabas que fuera una imagen sensual? CARLA BERROCAL: Me apetecía mucho explorar la sensualidad y el erotismo de los akelarres, y ver, además, cómo estos pueden ser territorios seguros para las disidencias sexuales. Si lo piensas, históricamente estos espacios han sido sitios de reunión clandestina con mujeres que exploraban su cuerpo, su libertad y sexualidad. Ese concepto me encanta; es todo lo que me apetecía explorar porque creo que sigue siendo muy válido actualmente. También buscaba transmitir cierto misticismo y elegancia, un momento de deseo que cubriera toda la imagen y la inundara.
Sobre la combinación de clasicismo y modernidad… es verdad que en mi obra intento construir mis propios imaginarios, pero es cierto que casi siempre parto de influencias muy clásicas, muchas de ellas del art decó, pero también del cartelismo ruso, el expresionismo o la simbología barroca. Al final creo que eso el ojo lo nota mucho y, sin saber muy bien cómo, le da peso a la imagen.

2. – Miriam, en tu caso participas en la exposición con un homenaje a ‘The Love Witch’, ¿pensaste enseguida en esta película a la hora de plantearte una ilustración sobre el tema de las brujas? ¿Qué te llamó la atención de este filme? MIRIAM PERSAND: Mi imaginario a la hora de ilustrar se basa a menudo en el ocultismo, el tarot, con gamas muy coloridas. Inmediatamente se me vino a la cabeza rendirle homenaje a ‘The Love Witch’ y a su universo, que nos recuerda a las películas en Technicolor de los años 60, así como a la psicodelia caleidoscópica en algunas escenas.
Es una de mis películas favoritas, no sólo por la trama, también por la manera en que la directora cuidó hasta el más mínimo detalle en escenografía y vestuario, sin olvidar esa combinación de elementos del pasado y el presente.

3. – Irene, en tu ilustración se percibe tu amor por el cómic. ¿Enseguida te planteaste esta idea de subdividir la imagen y crear una pequeña historia? IRENE MÁRQUEZ: Construir una pequeña historia en torno a la figura de la bruja me resultó algo más complejo de lo que pensaba en un principio. No me apetecía demasiado visitar las historias más habituales en torno al tema: la imagen del aquelarre, la caza de brujas, la sexualidad… No porque no me resultaran interesantes o potentes, que lo son. La cosa es que quería hacer algo un poco distinto, y al final pensé en las brujas como un ser amenazante, un peligro. Y las representé en un contexto actual metiéndolas en un hospital. Disfruté mucho durante el proceso.

4. – Higinia, al igual que el de Carla, tu estilo es muy definido y también hace un uso muy llamativo del color. Por el tipo de figuras que empleas es también algo atemporal, ¿estabas pensando en unas brujas de la Edad Media o de nuestros días? HIGINA GARAY: Creo que la metáfora de las brujas como mujeres libres y poderosas es una historia que atraviesa el tiempo. Forma parte de nuestra iconografía antigua y es continuamente revisitada. Así, vemos cómo son traídas a universos más contemporáneos, como la outsider Megg de Simon Hanselmann o versiones más edulcoradas como son ‘Sabrina’ y ‘Encantadas’.
En el arquetipo de la bruja caben muchas mujeres, y creo que ha sido uno de los pocos espacios en nuestra cultura visual donde se les ha permitido ser libres. Así que esa era mi idea: representar un akelarre de brujas de hoy y mañana que reflejase varios arquetipos, haciendo además un guiño a mis propias referencias. Texto de Roberto González.



