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March 1, 2024

30 Monedas (Temporada 2). ¡Sálvese quien pueda!

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La trepidante segunda entrega de la serie de Álex de la Iglesia es un compendio de todos los temas y subgéneros posibles dentro del cine fantástico. Se acentúa el sentido del humor y se incorporan nuevos personajes como los interpretados por Paul Giamatti o Najwa Nimri. Hablamos con esta última y también con Pepón Nieto y Macarena Gómez.

Najwa, tu personaje, Haruka, es uno de los más locos y más cómicos que has interpretado. ¿Cómo fue abordar este registro? ¿Estaba todo indicado por el guion o tuviste la oportunidad de añadirle algo por tu parte? NAJWA NIMRI: La aportación fue un poco en cuanto a la estética, porque Álex me ve como si fuera una niña de tres años (risas). Para mí ha sido entrar en un mundo de luz y de color en el que nunca había estado involucrada y, sobre todo, ¡no haciendo de villana! Mi personaje, tal como lo define muy bien Álex, es una influencer de lo paranormal. Lo he pasado en grande con él y con todos estos fantásticos actores. Ha estado muy guay.

En general todos los personajes se adaptan muy bien a vuestras capacidades como actores y os permiten brillar. ¿Creéis que Álex y Jorge Guerricaechevarría los escriben pensando en que deis lo mejor de vosotros mismos? PEPÓN NIETO: Álex tiene querencias por determinados actores y él juega con sus actores y los ama. Yo creo que sí, que él escribe pensando en que Macarena va a hacer ese personaje o que quiere trabajar con Najwa y le escribe este personaje para ella. Y en mi caso yo creo que también. Yo he tenido la suerte de que a veces he interpretado personajes que eran un poco como su alter ego. A veces tienen discursos muy propios de Álex, en este caso todo lo referente al enganche a los móviles y a la tecnología.

MACARENA GÓMEZ: Sí, sabe cuál es nuestro fuerte. Yo realmente sólo he hecho dos papeles con él como director y las dos son mujeres mandonas, debe considerar que yo soy muy mandona (risas), y que dominan mucho a sus maridos, por lo que acaban convirtiéndose en villanas. Nos conoce muy bien.

Precisamente en esta temporada Merche tiene unos niveles de poder que la hacen más diva y más mala que nunca. M.G.: Y he sido TAN feliz… Hacer de villana siempre es un lujo. Haces lo que te da la gana, te cargas a quien te da la gana… Pero no es sólo eso. Me gusta hacer de mujer empoderada, aunque es una palabra de la que se abusa mucho, y aunque parezca una frivolidad, también me ha gustado interpretar a un personaje que se mueve en el lujo. Siempre he hecho personajes muy tirados: prostitutas, yonkis… Me apetecía salir guapa, ponerme modelazos y sentirme sexy. Me lo he pasado muy bien.

En tu caso, Pepón, el sargento Laguna tiene momentos cómicos y serios a lo largo de la temporada, pero todos resultan verosímiles porque parece que los abordas desde el mismo lugar. P.N.: Sí, es que yo no concibo la comedia si no se hace desde la verdad, al igual que el drama o la tragedia. Si no, no estás haciendo comedia, estás contando un chiste, en todo caso. En esta temporada lo cómico está en el sufrimiento del personaje: en tener toda la información que Antonio le está dando, en poseer muchas respuestas a tan pocas preguntas… Él, como buen policía, intenta organizar y entenderlo todo pero no tiene ni idea de cómo hilar todo eso. Es un hombre de la tierra, un tipo de un pueblo de Segovia al que todo esto le sobrepasa.

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@ManoloPavon

«A mí  la recepción internacional de la serie no me importa tanto, siendo sincera. Yo sigo a la gente que me importa en Twitter y me interesa que les guste a esas personas. Es un poco como cuando haces conciertos y la gente a la que ves entre el público es gente que te gusta. Yo con ’30 monedas’ tengo un poco la misma sensación. La gente a la que le gusta la serie es la gente que me gusta», Najwa Nimri, Haruka en ’30 monedas’. 

¿Qué impresiones tenéis acerca de la recepción que está teniendo la serie a nivel nacional e internacional? P. N.: Bueno, tenemos los datos de la primera temporada que sabemos que ha funcionado bien en España y también fuera de España. Ha estado entre las diez series más vistas en Estados Unidos y sin doblar. Los americanos no suelen ser mucho de leer subtítulos. Es una de las grandes apuestas de HBO a nivel global.

N.N.: A mí me importa poco, siendo sincera. Yo sigo a la gente que me importa en Twitter y me interesa que les guste a esas personas. Y estoy ahí todo el día enganchada y metiéndome en jardines, de los cuales me tienen que sacar (Risas). A veces me encuentro a Álex por ahí también. A veces veo a gente que dice “I just subscribed to HBO Max because of this”. Es un poco como cuando haces conciertos y la gente a la que ves entre el público es gente que te gusta. Yo con ’30 monedas’ tengo un poco la misma sensación. La gente a la que le gusta la serie es la gente que me gusta.

Hay efectos especiales visibles y no sé si habrá algunos invisibles. En cualquier caso supongo que no os resulta difícil interpretar en esas circunstancias. M.G. Yo no recuerdo un sólo momento en el que haya trabajado con croma.

P.N.: Nosotros sí. Pero ya sabes a lo que vas. Lógicamente todo lo que transcurre encima del molino, pues nosotros no podemos estar ahí arriba por cuestiones de seguridad. Está todo construido. Y se hace fingiendo que ahí arriba hace mucho viento y que se mueven las aspas. Pero bueno, todo eso forma parte del juego de la interpretación.

N.N.: Pero , por ejemplo, el tubo infernal como yo lo llamo…ahí el miedo a acabar decapitado era real. Eso era tremendo.

P.N.: Sí, era un hangar de avión donde se prueban los motores y estaba todo lleno de carbonilla negra. Álex tiene eso, de repente te lleva a lugares muy chulos.

Macarena, en tu trama coincides con Paul Giamatti, que se prestó enseguida a participar en la serie. ¿Cómo fue trabajar con él? M.G.: Pues como trabajar con Pepón. Un tío normal y corriente (Risas). Chistoso, con mucho sentido del humor…

N.N.: Majetón. Entre copas (risas).

M.G.: Sí, eso, un tío muy generoso. Si yo tenía dudas de si estaba pronunciando bien el inglés o lo que fuera él siempre me decía que estuviera tranquila, que lo estaba haciendo bien. Una humildad que agradezco no sólo en él sino en cualquier compañero. Texto de Roberto González.

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