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May 28, 2024

La comedia de los errores. Libertad para equivocarse.

PG La comedia 10 @ Jero Morales

Bienvenidos al enredo más absoluto. Bienvenidos a Éfeso donde comienza el viaje de Antífolo y Dromio, amo y criado, que llegan a la ciudad buscando a sus respectivos hermanos gemelos. A partir de entonces se suceden los errores y el desastre se convierte en una fiesta. Eso es ‘La comedia de los errores’, dirigida por Andrés Lima con un potente reparto coral sobre el escenario. Hablamos con el director de esta representación ágil, divertida y fresca.

¿Qué os llamó la atención de la obra original de Shakespeare para poner en marcha esta nueva versión más actualizada? La obra original tiene potencial por muchas razones, pero todo empezó con Pepón al que conozco de hace muchos años y con el que he trabajado. Ambos queríamos volver a hacer algo juntos y fue precisamente él, que es el productor de la obra, el que me presentó el texto. Tras leerlo vi muchas posibilidades de hacer una versión más actual y me pareció algo extraordinario para hacer un valiente juguete cómico de lo más divertido.

Además, es un clásico entre los clásicos. Es una comedia donde se suceden los enredos, complicaciones de lo más cómicas, divertidas, las situaciones insólitas y disparatadas… algo que se ha visto a lo largo de toda la existencia del teatro. Lo único que hemos hecho nosotros, junto con Albert Boronat, fue dar forma a una versión más contemporánea. Y el resultado no puede ser más maravilloso.

¿Cómo fueron los primeros pasos de esta nueva versión que veremos en los escenarios? Una vez que ya teníamos todo sobre la mesa comenzamos los talleres previos al montaje de la obra en sí para ir también cuadrando todo lo que es el reparto de los actores. Un elenco en el cual reside precisamente la fuerza de esta obra y en el que el público reconocerá de inmediato a caras conocidas de la escena como es el propio Pepón Nieto, Antonio Pagudo, Fernando Soto o Rulo Pardo. Junto a ellos dos actores nuevos que incluso yo no conocía y que para mí han sido un descubrimiento fantástico como son Avelino y Esteban, que tienen un don increíble para la comedia.

«Es un clásico entre los clásicos. Es una comedia donde se suceden los enredos, complicaciones de lo más cómicas, divertidas, las situaciones insólitas y disparatadas… algo que se ha visto a lo largo de toda la existencia del teatro».

Como bien dices, esta obra reside sobre todo en esa interpretación coral de los actores que, por cierto, son todos hombres (que incluso hacen papeles de mujeres). La verdad es que es un grupo muy integrado y cohesionado, con unos actores que funcionan a la perfección y que dan todo de ellos mismos para hacer los distintos personajes que interpretan y todo de una manera muy rápida, frenética y alocada. Es una fiesta que enganchará desde el principio al espectador.

En cuanto al hecho de que todos los actores sean hombres hay varias razones para ello: por un lado, por respetar en cierta manera la obra original en este sentido, otra por una decisión mía personal (risas), y otra por el hecho de que la obra tiene no solo un mensaje de entretenimiento, sino también de reflexión y de libertad. La libertad, con los errores que uno pueda cometer en la vida y que son totalmente aceptables y lógicos, de ser quien quiera ser, de pensar lo que quiera o de amar a quien le da la gana. Y a mí esto de que unos señores con barba y bigote expresen su amor o hagan de mujeres me parece de una libertad absoluta y de un guiño total a la orientación sexual que tenga cada cual.

En otras entrevistas tú mismo hablas de que no es lo mismo el error que la mentira, es más, la obra comienza con el interrogante «¿Qué es verdad?». Es cierto. Errar es algo humano y en ocasiones hasta muy necesario para saber qué queremos y qué no queremos en la vida. Otra cosa bien distinta es mentir que también es parte de la condición humana, pero en este caso se hace con una voluntad detrás de falsear o de ocultar la verdad.

Precisamente, poner sobre la mesa esta diferencia me parece muy acertado en el contexto en el que vivimos actualmente como sociedad donde se ve cada día cómo muchos no tienen escrúpulos a la hora de mentir. Una mentira que siguen manteniendo hasta el final y por la que no piden perdón, se arrepienten o dimiten (si lo extrapolamos a un escenario de política por ejemplo).

Gente que ya ha visto la obra habla maravillas de ella. ¿Qué percibís vosotros desde el otro lado? Estamos muy orgullosos con la obra y creo que hemos logrado nuestra idea que te comentaba antes de no solo entretener a los que nos vengan a ver, sino también de abrir ese espacio para la reflexión y la libertad. Estamos muy contentos de la conexión que se crea con los espectadores que hace que algunos incluso se arranquen a bailar o se suban al escenario de forma imprevista. Es todo muy loco y es una locura maravillosa (risas). Texto de Victoria Herrero. Fotografía de Jero Morales.

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