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Los 40 Radikales. La historia del rock radikal vasco.

DavidMota

El historiador David Mota Zurdo repasa en el ensayo ‘Los 40 Radikales’ los orígenes y evolución de uno de los grandes movimientos contestatarios de las últimas décadas, el Rock Radikal Vasco.

¿Cuáles fueron las condiciones que propiciaron un movimiento como el de la música contestataria vasca (RRV) y que por ejemplo no sucedió en otros entornos azotados por problemas similares?

La investigación llevada a cabo para escribir el ensayo histórico Los 40 Radikales parte de una premisa fundamental: el punk que llegó a la Euskadi de los 80, arrastrado por las corrientes anglosajonas, de vocación irreverente y apolítica no fue en origen diferente a los movimientos que pudieron surgir en Newcastle, Nueva York o Madrid. Lo que marcó el punto de inflexión fue esa vinculación entre música rock y política, un nexo que buscaron partidos políticos como Herri Batasuna, que se fijó en un tipo de música contestataria que podía permitirles llegar a una parte considerable de la juventud, principalmente la desencantada con el sistema socio-político y económico.

¿Fue acertada aquella etiqueta de Rock Radikal Vasco para englobar a todos aquellos grupos?

Creo que el RRV funcionó, si se valora la etiqueta desde los que fueron sus principales objetivos: atraer la atención de los medios de comunicación y hacer la contra a la Movida Madrileña a la que consideraban vacua y excesivamente hedonista. Pero, el RRV se acabó quedando corto porque, si bien es cierto que hubo una amalgama de estilos, fue una etiqueta excluyente con aquellos grupos vanguardistas que no encajaron en unos parámetros establecidos. Hubo incluso bandas que no renunciaron a su esencia punk, a criticar a todo lo que les pareciera injusto y eso a veces no gustó en según qué medios. Uno de los casos más claros es el de Eskorbuto, que rechazó abiertamente la etiqueta.

¿Aquel movimiento fue inspirado por alguno otro acaecido en el exterior o fue algo que surgió de forma espontánea y de alguna forma de manera única?

Había cierto caldo de cultivo a nivel estatal e internacional que permitió la eclosión de un movimiento así. Lo que hizo novedoso al RRV fue su forma de concreción marcada por el contexto social, político y económico de la reconversión industrial, la violencia y el terrorismo de ETA, la represión policial, la Transición el Franquismo sociológico,… Fue un soplo de aire fresco si atendemos a las múltiples ramas que lo sustentaron: autogestión, contracultura, radios libres, movimiento Okupa…

Ciertas letras de algunas canciones de entonces suscitarían controversia si se publicaran hoy día, ¿vivimos en una especie de resaca reaccionaria de la libertad de aquellos tiempos?

Sí, estarían sujetas a vetos y censura. Asistimos a una involución en materia de libertad de expresión. Los poderes públicos han empezado a legislar para evitar la difusión de ciertos mensajes que se salen de la norma y el ejemplo más claro lo tenemos en el paquete de Leyes Mordaza y las consecuentes polémicas que surgen a día de hoy en redes sociales. El debate de la libertad de expresión es necesario y debe marcar la agenda política, porque, como dijo Orwell, si la gente está interesada en la libertad de expresión, habrá libertad de expresión, aunque las leyes la prohíban, pero, como ha añadido, Juan Soto Ivars, si no estamos interesados en ella, no servirá de nada, aunque las leyes la permitan.

¿A qué se debe que hoy día y tras años de crisis no haya surgido un movimiento similar de canción contestataria que critique estos tiempos de Capitalismo tardío? ¿Ha perdido la música la capacidad de influencia de otras épocas y la contestación a lo establecido busca nuevas vías?

La música ha perdido parte de la capacidad transgresora que tuvo en épocas pretéritas pero no creo que su capacidad para despertar conciencias esté enterrada. Quizá su visibilización no sea tan llamativa como la era pre-Internet, pero, sí que hay movimientos, incluso más globales y políticos si cabe que las mencionadas Movida y RRV. Por ejemplo el colectivo de rap político La Insurgencia que, nacido con posterioridad al 15-M de y al que pertenecen raperos como Siker, Nyto, etc., no tiene pelos en la lengua y se expresan sin marcarse límites, quizá, por ello, lo estén pagando con sentencias económicas y de cárcel…

Texto de David Tijero.

Los 40 Radikales, David Mota Zurdo. Ed. Beta. 280 páginas. 23 Euros.

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